Los brasileños votaron por un futuro de soberanía con los BRICS; reeligieron a la Presidenta Dilma Rousseff

27 de octubre de 2014

27 de octubre de 2014 — La reelección de Dilma Rousseff como Presidenta de Brasil el domingo 26 fue una derrota al imperio británico en su intento de sacar a Brasil del grupo de los BRICS y de los proyectos de integración de Suramérica, cosa que pretendía con su candidato Aecio Neves. Dilma ganó un 51.6% del voto, y Aecio un 48.4%.

El estadista estadounidense Lyndon LaRouche advirtió a comienzos del día, que una victoria electoral de Neves convertiría de nuevo a Brasil en una colonia británica, y sería una amenaza real a los intereses de Estados Unidos. LaRouche estaba muy contento con la noticia de la reelección de Rousseff.

La votación es una derrota de todo lo que representa el sistema transatlántico. Tanto la revista Economist de Londres como el Financial Times hicieron una enérgica campaña por Aecio. Neves prometió que de ganar, el reimpondría una ortodoxia económica en Brasil, realinearía a Brasil con el partido angloamericano de la guerra, tomaría acciones en contra del BRICS y Suramérica, y nombraría al especulador Arminio Fraga como su ministro de Finanzas, para mostrar su seriedad. Los bancos de Londres y Wall Street, y los fondos especulativos, y sus chupamedias brasileños, cada vez que su chico caía en las encuestas hacía una guerra financiera contra Brasil.

Dilma saludó los ataques que hicieron los banqueros en su contra, e insistió que Brasil no debe volver al neoliberalismo que en el pasado lo destruyó, y que hoy está destruyendo a Europa. El futuro está en el nuevo orden mundial que están construyendo los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), un orden de naciones soberanas comprometidas a elevar el nivel de vida de sus pueblos y a desarrollar la industria nacional, afirmó Rousseff.

Una mayoría de brasileños rechazaron la pretensión del imperio británico de que Brasil debe abandonar el bote salvavidas, el BRICS, ¡para abordar al Titanic transatlántico que se está hundiendo!

El plan A del imperio británico en estas elecciones era que Marina Silva, la preferida del Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF, World Wildlife Fund), fuera electa Presidenta. Ahora que su plan B también fue derrotado, ya iniciaron las discusiones sobre un plan C: crear una situación de total polarización e ingobernabilidad, de tal modo que puedan desatar una "revolución de color" en los próximos meses, de tal modo que el Economist de Londres ya está hablando de lanzar a los "revolucionarios de casimir" de Sao Paulo para que la encabecen. Como escribiera el New York Times el día antes de la elección: "Quien sea que gane el domingo se enfrentará el reto de gobernar en un sistema político en el que los presidentes deben formar alianzas con un surtido abanico de partidos políticos, incluyendo algunos de ideologías radicalmente opuestas. No se espera que la tensión política en aumento en el país facilite este proceso".