El trabajo de la humanidad: RECUERDEN AL PRESIDENTE KENNEDY

11 de agosto de 2012

El trabajo de la humanidad:

RECUERDEN AL PRESIDENTE KENNEDY

por Lyndon H. LaRouche, Jr.

Viernes 10 de agosto de 2012

11 de agosto de 2012 – El siguiente informe se distribuye en el mitin de los sindicatos estadounidenses en Filadelfia, Pensilvania, "Posición de los trabajadores por Estados Unidos", hoy sábado 11 de agosto de 2012.

Desde que el Presidente John F. Kennedy fue asesinado, las condiciones de vida en nuestro Estados Unidos han seguido una trayectoria descendente en la perspectiva del desarrollo de la humanidad en la Tierra.

Ahora, en especial desde el vuelo triunfante de "Curiosity", hay también un énfasis mayor recientemente en una orientación a la misión de la defensa de la vida humana en la Tierra contra la amenaza de objetos que amenazan la vida humana sobre la Tierra. De manera similar, el brillante éxito reciente del aterrizaje de "Curiosity" en su región asignada de Marte, ha desatado una ola creciente de optimismo con respecto a la capacidad de la humanidad para organizar la defensa de la vida humana contra los objetos del espacio cercano que la amenazan.

Estos acontecimientos recientes han despertado un entusiasmo sumamente elevado por las posibilidades que tiene la humanidad para los trabajos científicos acelerados de importancia múltiple para nosotros en la Tierra misma. Un nuevo auge de progreso científico magnífico podría desatar ahora una gran ola acelerada de trabajo más provechoso aún aquí en la Tierra, y también en el espacio solar cercano.

Ahora bien, el lanzamiento del gran logro científico de "Curiosity" que ha despertado la imaginación del mundo esta semana, se debe reconocer como el fin de la idea de la "manor de obra barata", tanto dentro de Estados Unidos como en todo el mundo en general hoy día.

La tendencia que se ha venido colando en la vida de nuestros ciudadanos productivos, la tendencia a imponer una política de trabajo más barato, se ha convertido en la "enfermedad verde" que destruye el empleo y el significado mismo de la vida de la gente trabajadora, que habíamos pensado como el futuro legítimo de los estadounidenses que pelearon y produjeron para lograr nuestra victoria en la Segunda Guerra Mundial, y para las generaciones posteriores de esos ciudadanos. La pérdida de la generación estadounidense que fue a la guerra inútil en Indochina y la drogadicción que se trajo de allá, y la destrucción paso a paso, generación tras generación, de los niveles de vida cada vez peores, así como la seguridad, la atención médica y el empleo de nuestra fuerza laboral, en especial bajo las últimas dos Presidencias, nos presenta a todos nosotros hoy con la horrible verdad de las políticas que se practican en este momento.

Esa cuestión no se trata solamente de las condiciones de vida, educación y de trabajo de nuestros ciudadanos hoy día. En las calles de nuestra nación, la generación de jóvenes, en especial los adolescentes y más jóvenes aún, lanzados a las calles de la desesperación en nuestra nación, atestigua el hecho del crimen contra la humanidad que le han acarreado a la nación las actuales políticas de nuestro gobierno federal.

La cuestión de la vida de nuestros ciudadanos y de su descendencia no es una cosa que se limita a nuestras condiciones de vida. El peor crimen cometido en contra del pueblo de nuestra nación a la fecha, es la tendencia creciente de insignificancia con que se trata a nuestros ciudadanos hoy día con las políticas actuales del gobierno, lo cual empeora rápidamente. No son las condiciones de vida presentes lo que constituye la cuestión más grave ante nosotros ahora; lo peor es que las políticas actuales de nuestras tendencias en las directrices nacionales rechazan la realidad del hecho, de que la verdadera prueba del significado de la vida que le otorgamos a nuestros ciudadanos se expresa en la cualidad del significado de la vida que se les niega cada vez más con cada respiro bajo el gobierno actual.

El ejemplo del triunfo reciente del significado de la vida humana, con el aterrizaje del Proyecto Curiosity, señala de modo más patente el valor más preciado de todos: ¿Cuál es el futuro que le damos a los nacidos recientemente y a sus sucesores? En este respecto, los últimos tres períodos de nuestras Presidencias recientes dan un horrible espectáculo del significado mismo de las vidas que las políticas presentes de nuestro gobierno le han heredado a nuestros ciudadanos y a su descendencia, ahora.

El Presidente John F. Kennedy, por ejemplo, entendía esto y lo sabía bien.

Que la inspiración del aterrizaje del "Curiosity" sea la norma del verdadero patriotismo en el trabajo humano para hoy. Que la habilidad, habilidad, calificación y la ciencia, sean la norma de vida que extendamos para un transcurso de la vida verdaderamente significativo para todos nuestros ciudadanos, por fin.