Obama podría provocar una guerra para eludir los desafíos judiciales

7 de abril de 2012

7 abril de 2012 — Con su rechazo contumaz a las facultades de la Corte Suprema de Justicia, definidas por la Constitución, Barack Obama se ha colocado en la posición de ser enjuiciado políticamente de inmediato y destituido de la Presidencia de Estados Unidos, declaró Lyndon LaRouche.

El pasado jueves 5, el Procurador General Eric Holder presentó ante el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, la respuesta que le había requerido el juez Jerry E. Smith para que aclarase la declaración del Presidente Obama del 30 de marzo, cuando cuestionó la autoridad de los "jueces no electos" para rechazar las leyes aprobadas por el Congreso. En realidad la respuesta de Holder fue totalmente evasiva y hasta indiferente, en cuanto a las cuestiones constitucionales que planteó el juez Smith. Detrás de toda la sofistería de supuesta fidelidad a la Constitución, el escrito concluye de manera arrogante reafirmando la validez de las declaraciones del Presidente Obama del 30 de marzo.

La cuestión radica en que el principio de que la Corte Suprema es el árbitro de las leyes promulgadas, constituye la esencia del papel constitucional del sistema judicial, señaló LaRouche. La base misma de la declaración de Obama, y que Holder reafirmó, es un fraude. La Corte Suprema tiene el papel de vigilar las leyes que se aprueben, y anular las que violen la Constitución.

El Presidente u otros pueden cuestionar a la Corte Suprema, explicó LaRouche, pero eso tiene su propio procedimiento. En otras palabras, no pueden atacar la integridad y la función constitucional de la Corte Suprema; pueden corregir los errores que puedan surgir al llevar a cabo esa misión. Pero lo que está haciendo Obama es usurpar las facultades de la Constitución, como lo ha hecho al pasado, primero contra el Poder Legislativo, al emprender guerras sin autorización legal del Congreso, y ahora con el Poder Judicial. Se debe hacer juicio político a Barack Obama por sus violaciones en serie a la Constitución de Estados Unidos, decclaró LaRouche.

Obama lo que intenta es dar un golpe. Y si no lo consigue y se topa con alguna oposición, como le ocurrió con el Quinto Circuito y otras partes, entonces es probable que recurra a la guerra para evadir la cuestión, dijo LaRouche.

Las acciones del gobierno de Obama en relación a la crisis en torno al lanzamiento de cohete para colocar un satélite que contempla Corea del Norte a mediados del mes, son características del problema. Primero, Estados Unidos y otros violaron los términos del acuerdo al que habían llegado con Corea del Norte, de hecho rompiendo el acuerdo. Luego, cuando Corea del Norte anunció que procedería con el lanzamiento del cohete, el gobierno de Obama lo acusó de violar el acuerdo que el mismo había violado ya y de hecho anulado, y entonces amenazó con bombardearlos para someterlos.

Me atrevo a sugerir, dijo LaRouche, que la mejor forma de resolver este problema antes de que se salga de control, es destituir a Obama de su cargo por su comportamiento violatorio de la Constitución.