El congresista Rangel abandona la audiencia de la farsa procesal en su contra por el Congreso y Obama

16 de noviembre de 2010

16 de noviembre de 2010 — El congresista demócrata Charles Rangel (NY) se salió ayer de la audiencia del tribunal espurio de la Subcomisión Resolutiva de (dizque) Ética de la Cámara de Representantes, diciendo, "respetuosamente me retiro", dado que las circunstancias y los principios involucrados en las actuaciones son inaceptables. Dio una explicación elocuente y abandonó la sala, poco después de que se iniciara la audiencia.

El asunto inmediato es el hecho de que el señor Rangel no cuenta con una representación legal en este momento, lo que significa —dada que la sesión de la subcomisión Jurídica era con el fin de confirmar si los hechos eran correctos, en un enorme volumen de material recientemente presentados— que no debieron proceder si el congresista no contaba con una asesoría y representación adecuada. Sin embargo, la subcomisión, y su presidenta Zoe Lofgren (D-CA) procedieron a hacerlo sin importar un comino.

Rangel habló directo: "Cincuenta años de servicio público están en cuestionamiento. Verdaderamente creo que no me están tratando justamente y que la historia dictará que sin importar el calendario político, tengo derecho a un abogado durante estas actuaciones".

Sin embargo la subcomisión, después de una reunión ejecutiva privada sobre el asunto, procedió con su operación de buscar encarcelarlo bajo cargos falsos. La oficina de Rangel dio a conocer una declaración por escrito esa misma tarde.

Los acontecimientos de ayer arrojan una nueva luz sobre el respaldo de Obama al asalto en contra de Rangel y operaciones relacionadas en contra de Maxine Waters y otros veteranos dirigentes Congresistas Negros. Poco después de que se diera a conocer el 22 de julio la Declaración sobre Supuesta Violación (SAV), una lista formal de 13 acusaciones ridículas en contra de Rangel, Obama dijo que esperaba que el congresista "pusiera fin a su carrera con dignidad".

Sin representación legal

Rangel subrayó varios aspectos de la operación para acusarlo con falsos cargos. "Hace una semana, [se dieron a conocer] 80 páginas de lo que se puede considerar un juicio sumario, lo cual creo yo indicaría que esta comisión pudiera no estar preparada para llamar a testigos, que se le pidió a esta comisión que emitiera un juicio en base a admisiones y exhibiciones de pruebas". Eso es exactamente lo que sucedió después ese mismo día.

Rangel ridiculizó el apresuramiento de la comisión después de dos años de parsimonia. "¿Qué significa que tengamos enfrente el Día de Acción de Gracias, Navidad y quizá los viajes congresionales, preparándose para el próximo Congreso? ¿Hasta donde llega que una persona no tenga abogado, no tenga un proceso debido, porque no tenemos tiempo?

"Bueno, yo creo que tenemos que darnos el tiempo. Estoy preparado para quedarme aquí, para conseguir un abogado y para tener una audiencia sobre esto".

Miren los detalles de porqué carece de un abogado. Como dijo Rangel, "Tomó dos años para que se reportara esta Declaración Sobre Supuestas Violaciones". Incurrió en gastos legales por $2 millones de dólares. Entonces, el 7 de octubre, finalmente la subcomisión le informó sobre la fecha de la audiencia (15 de noviembre). El 15 de octubre, sus abogados le dijeron que iban a necesitar otro millón de dólares para representarlo en la audiencia, y abandonaron el caso, ¡informándole a la comisión antes que a su cliente!. La presidenta de la Comisión y el abogado sabían esto. Y sin embargo la presidenta Lofgren le envió una carta a Rangel el 22 de octubre diciéndole que no tenía ninguna justificación para no tener un abogado.

Las reglas de la comisión tampoco le permiten tener una representación legal pro bono. Pudo haber creado un fondo legal pero eso lleva tiempo. Incluso si puede obtener un nuevo equipo legal, van a necesitar tiempo para familiarizarse con las 30,000 páginas de testimonios, 550 pruebas y cosas por el estilo.

Luego de que Rangel le dijo a Lofgren esta mañana que tenía que excusarse de las actuaciones del proceso, después de que ella trató de presionarlo para que formalmente pidiera un aplazamiento —el tipo de procedimiento legal que el, como ciudadano, no podía haber tomado sin tener un abogado presente— el miembro de la subcomisión G. K. Butterfield (D-N.C.), juez durante 15 años, intervino. Butterfield dijo que, "si bien el demandado no hizo específicamente una moción para que se aplazara esta audiencia, yo considero que sus comentarios son una moción de aplazamiento. Y me gustaría que esta comisión considerara seriamente una moción de aplazamiento... yo serví como juez en mi estado durante 15 años, y yo conozco la importancia del abogado, especialmente en este ambiente. Así que les voy a pedir que nosotros —nosotros consideremos esta declaración como una moción de aplazamiento y que lo discutamos en una reunión ejecutiva".

La subcomisión lo hizo así; se reunieron en privado; descartaron la moción y siguieron con su plan.

El juicio amañado de la subcomisión

Después de que Rangel abandonó el recinto, la subcomisión continuó con su plan de acusarlo usando cargos falsos por lo que en pocas palabras hicieron lo siguiente. Escucharon al abogado de la comisión Blake Chisam quien presentó 550 muestras como pruebas, y testificó que "los hechos son los hechos" en relación a las 13 acusaciones en contra de Rangel, y estas deberían ser aceptadas por la subcomisión, y enviadas al pleno de la Comisión de Ética para que ese organismo de su fallo sobre la ley que se viola y recomienden un castigo.

Ocurrió un momento muy elocuente cuando, bajo cuestionamiento del congresista Butterfiel, el abogado de la comisión se vio forzado a admitir que el "no había visto evidencia de corrupción", ni ninguna evidencia de que Rangel hubiera intentado usar su posición en el Congreso para enriquecerse. Lo peor que pudo alegar es que Rangel era "muy celoso de su deber" en algunas cosas que había hecho y de que Rangel era "descuidado" con sus finanzas personales.

Sin embargo, después de la reunión ejecutiva privada, Lofgren informó que la subcomisión encontró oficialmente que no había "ningún asunto genuino de un hecho material" que disputase las bases para la Declaración sobre Supuestas Violaciones de Rangel. Así que después de una sesión pública de tres minutos para reportar este dictamen, la subcomisión reanudó sus deliberaciones privadas, esta vez para considerar cada uno de los 13 puntos por separado, sobre si hay una "evidencia clara y convincente" de que se ha probado que cualquiera de los cargos es un asunto legal, y después reportarlos al pleno de la Comisión de Ética para que siga el caso en contra de Rangel.