Londres arrecia sus ataques contra China

25 de abril de 2008

 

20 de abril de 2008 (LPAC).— Los británicos están moviendo sus piezas en una mayor escalada de amenazas de violencia, incluyendo bombazos suicidas, en contra de objetivos chinos. La agencia Xinhua informó el 19 de abril que Cewang Rigzin, el dirigente del separatista Congreso de Jóvenes Tibetanos, un grupo creado en los 1970 en la India a instigación del Dalai Lama, pieza de los británicos, está exhortando públicamente a realizar "ataques suicidas para continuar con la lucha". En reciente entrevista con el diario romano Corriere della Sera, Rigzin dijo que los chinos se están aprovechando de la promes del movimiento de no hacer actos de violencia y que "quizá es tiempo ahora de que el 'Movimiento por el Levantamiento del Pueblo Tibetano' recurra a los ataques suicidas para seguir con la lucha" por "la total independencia tibetana". Fuentes de inteligencia en India y en los Estados Unidos le han dicho a la EIR que también contemplan la posibilidad de que los separatistas Uighur, con sede en la provincia Xinjiang al occidente de China, lancen ataques terroristas suicidas en contra de los próximos Juegos Olímpicos de verano en Pekín, por parte de .

Como lo ha enfatizado Lyndon LaRouche, la actual escalada de las operaciones tibetanas y de uighur, proviene de la vieja capacidad de operaciones británicas, dirigida a desmembrar a China, y arrojar al caos a toda la región asiática, como parte de la campaña más amplia de los británicos contra China, India y Rusia. "Los británicos han estado manipulando estas operaciones tiberanas y uighures en contra de China por más de medio siglo" detalló LaRouche, citando las insurrecciones separatistas tibetanas y uighur de 1932, que fueron apertrechadas y financiadas por la inteligencia británica, y que coincidieron con la invasión de Japón a Manchuria, solo como uno de los ejemplos. Los estrategas militares estadounidenses de fines de la I Guerra Mundia, mantuvieron planes actualizados de guerra para una posible confrontación de EU contra Gran Bretaña y Japón, conocidos como "Plan de Guerra Rojo-Naranja".