Obama se arrastra ante el AIPAC, pero seguro que no le gustó

25 de may de 2011

24 de mayo de 2011 — El presidente Barack Obama pronunció esta mañana un discurso de media hora ante la convención anual de la AIPAC (Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos) y no fue de sorprender que se rebajara en busca de efectivo para su campaña, pero dejó en claro en cierto momento que, a pesar de que es bueno para arrastrarse, este es un Nerobama que en realidad no lo disfruta. El Presidente puso énfasis en lo positivo durante todo su discurso, presentándose en la introducción como el hombre que finalmente atrapó a Osama bin-Laden, y juró vetar cualquier intento de los palestinos por obtener un reconocimiento al Estado palestino en la Asamblea General de la ONU en septiembre, criticando acremente el gobierno de unidad Hamas-Fatah; acusó al Jezbolá de terrorismo y prometió emplear todos los medios necesarios para evitar que Irán obtenga armas nucleares.

Pero el Presidente claramente estaba disgustado ante el hecho de que tuvo que tragar basura, frente a las cámaras en la Oficina Oval, al final de su reunión con el Primer Ministro de Israel, Bibi Netanyahu el viernes. En cierto momento, se lanzó en una perorata sobre el asunto de que lo "citaron mal" y de que fue atacado injustamente por su referencia a las fronteras israelíes de 1967 en su discurso sobre la política para el Oriente Medio que dio el jueves en el Departamento de Estado.

Mientras que Obama cena con la reina y el príncipe Felipe en el Palacio de Buckingham el martes y miercoles, Netanyahu va a recorrer todo Washington, hablará ante una sesión conjunta del Congreso de EU y pronunciará su propio discurso ante la AIPAC. En toda esta algarabía de ruidos y furia, nadie en sus cinco sentidos espera que se produzca ningún adelanto en las negociaciones israelí-palestinas. En verdad, en entrevista el domingo en la mañana en los noticieros de ABC, el rey de Jordania, Abdullah II advirtió contundentemente que la falta de una solución al conflicto israelí-palestino garantizaba que pronto habrá otra guerra en el Medio Oriente o una nueva Intifada.