Periódico del Vaticano: una política de crédito productivo para el desarrollo del Tercer Mundo

5 de diciembre de 2008

5 de diciembre de 2008 (LPAC).— El periódico del vaticano Osservatore Romano publicó hoy un artículo de Ettore Gotti Tedeschi, un banquero y frecuente editorialista en Osservatore quien pide crédito de largo plazo y bajas tasas de interés para el desarrollo de la infraestructura, industria y consumo en el Tercer Mundo, como una forma de salir de la crisis.

En vez de crear otra burbuja para salvar al sistema financiero, "se podría iniciar un proceso económico creativo de dimensiones planetarias" escribe Gotti Tedeschi, a lo que el llama "una burbuja solidaridad" que incluya a los países pobres. La respuesta a la crisis reside en "darle valor a la demanda potencial de los países pobres, permitiéndoles participar en el plan de recuperación global, mediante su demanda tácita, una demanda que debería ser apoyada y financiada totalmente.

"La burbuja humanitaria podría estar... basada en la esperanza de crecimiento del ingreso y los valores de las inversiones en países llenos de personas que desean mejorar y llenos de dignidad. Asia tiene liquidez, los Estados Unidos tienen tecnología, Europa tiene corazón, ideas, y pequeñas y medianas empresas. Los países pobres tienen 2 o 3 mil millones de candidatos para el progreso económico en el que se deben hacer las inversiones con una perspectiva en el largo plazo".

"¿Por qué no pensamos, por lo tanto, en vez de otra burbuja correctivo, egoísta y de corto plazo, en una burbuja solidaridad de largo plazo, que genere el crecimiento de la producción y la mano de obra, financie el consumo y las inversiones de los países pobres? ¿Permitirle a unas 3 mil millones de personas participar en unos pocos años, en el crecimiento de todo el sistema económico? Personas que ya están listas, ahora, para expresar una demanda esencial para Occidente así como también para involucrarse en proyectos infraestructurales y productivos, en el entrenamiento y la educación científica".

"Es un proyecto a ser financiado a largo plazo, con muy bajas tasas de interés y es un compromiso grande de los gobiernos, pero estos mismos gobiernos que han respaldado con garantías las hipotecas de alto rendimiento también pueden garantizar fácilmente los trabajos de infraestructura; pueden, con cierto efecto, darle garantias a las empresas productivas para crear empresas conjuntas en los países pobres y en sectores claves, como alimentos...Se podrían construir escuelas y bancos mediante empresas conjuntas... Apoyar a los países pobres tendrá un costo relativo, pero una enorme tasa de retorno. ¿Cuanto costó la burbuja de hipotecas de alto riesgo, solo en los Estados Unidos? ¿$10 mil billones? ¿Qué tanto se ha invertido en los países pobres en los últimos diez años?".

El mismo número de Osservatore reporta las declaraciones de ayer del Papa en su audiencia general de los miércoles, en la que Benedicto XVI, al hablar ante representantes de una banca cooperativa, destacó que "uno de los objetivos primarios de la banca y las instituciones de crédito" tiene que ser "la solidaridad con los estratos más débiles y el apoyo a la actividad productiva".