Luz verde para el proceso de juicio político contra Presidente de Brasil

5 de diciembre de 2015

5 de diciembre de 2015 — Diez días después de la elección del representante de los fondos buitre Mauricio Macri como Presidente de Argentina, avanzó en Brasil la operación de Londres y Wall Street para sacar al BRICS de América del Sur.

El miércoles 2 de diciembre, el presidente de la cámara baja del Congreso brasileño, Eduardo Cunha, aceptó una de las varias solicitudes para iniciar los procedimientos de juicio político que se habían venido presentando durante meses en contra de la Presidente Dilma Rousseff. Si la solicitud recibe dos terceras partes de los votos de la Cámara de Diputados (324 de 513 votos), Rousseff tendrá que dejar el cargo durante varios meses mientras el proceso de juicio político siga su curso en el Senado.

Los cargos de juicio político en su contra son que su gobierno violó la legislación contable en el 2014 y 2015; es decir, que su gobierno tomó dinero de los bancos estatales para cubrir lo que se consideraba un sobregasto supuestamente, bajo la ley de "responsabilidad fiscal" de Brasil, equivalente al techo de no déficit "en negro en ceros" del Ministro de Finanzas de Alemania Schauble. (Cuhna tiene sus propios problemas; tiene cuentas en el exterior no declaradas).

En la vecina Argentina, el Presidente electo Macri dejó en claro a dónde se dirige ese "nueva retorno a la derecha en América del Sur", cuando le aseguró al servicio de noticias Reuters el 2 de diciembre que "Sí, por supuesto" él puede lograr un "acuerdo" con los fondos buitre que nunca aceptaron la quita de sus sucias y fraudulentas deudas especulativas. Sin embargo, Macri también se quejó, después de reunirse con la Presidente saliente Cristina Fernández de Kirchner, de que "ella no ha demostrado tener un espíritu de cooperación. Pareciera que la idea es llenar de obstáculos el proceso de transición y crearle la mayor cantidad de problemas que sea posible al próximo gobierno".