City de Londres y Wall Street libran guerra total contra Argentina, en vísperas de las elecciones del 22 de noviembre

20 de noviembre de 2015

20 de noviembre de 2015 — En un incisivo comentario que hizo la Presidente de Argentina Cristina Fernández de Kirchner el 16 de noviembre, advirtió que las facciones políticas y judiciales ligadas al candidato presidencial neoliberal Mauricio Macri, están metidas en operaciones de "desestabilización y golpistas" contra el Banco Central (BCRA) en un intento descarado por forzar una corrida en contra de la moneda y su devaluación, a solo días antes de la segunda ronda en las elecciones presidenciales del 22 de noviembre.

Londres y Wall Street están decididos a aplastar a la Presidente argentina y sus aliados, que han desafiado los dictados imperialistas a favor del desarrollo económico soberano en alianza con las naciones del BRICS. Macri, el candidato de la coalición Cambiemos ha dicho que el volvería a imponer las políticas monetarias que destruyeron a Argentina en la década de los 1990, entre ellas una mega devaluación, en tanto que Daniel Scioli, candidato del gobernante Frente por la Victoria (VpF) ha prometido continuar con las políticas de Fernández de Kirchner.

El 17 de noviembre, el juez Claudio Bonadío, que se ha pasado los últimos años en una cacería de brujas por motivos políticos en contra de la familia Kirchner y sus asociados en negocios, tomó la decisión sin precedente de ordenar a la Policía Metropolitana de Buenos Aires que allanara al BCRA, en el marco de la denuncia realizada por dos aliados de Macri contra el gobernador del BCRA, Alejandro Vanoli y la junta de directores del banco central. Nótese que durante todo el año pasado, Vanoli instrumentó operaciones efectivas para aplastar las operaciones ilegales con divisas y delitos bancarios, lo que no le acarreó mucho aprecio de los depredadores financieros internacionales.

Con el pretexto de que buscaban documentación para probar que Vanoli violó el estatuto del banco al vender contratos a futuro del dólar por abajo de las tasas de mercado, un cargo que el BCRA dice es frívolo en el mejor de los casos, la policía irrumpió en las operaciones financieras normales del BCRA, que tienen que ver con manejo de transacciones para las exportaciones e importaciones, pago de deuda externa, control de tasas de cambio y tasas de interés y supervisar el mercado oficial de cambios de divisas. El allanamiento impidió que los empleados llevaran a cabo ciertas operaciones claves y como resultado de esto, el BCRA perdió $100 millones. Como dijo la Presidente Fernández en su acusación, la operación Macri-Bonadío pudo haber paralizado el mercado de cambio de divisas oficial, con lo cual "básicamente el mercado pasaría a controlar la operación del dólar y con toda seguridad se generaría una devaluación o pérdida de reservas" y "estaríamos ante un hecho inédito: una corrida cambiaria judicial".