El liderzgo mundial de Rusia y China es fundamental, en tanto que Obama y el imperio británico se derrumban

26 de octubre de 2015

26 de octubre de 2015 — Un informe del 1990 recién desclasificado, escrito por el Consejo Consultivo de Inteligencia Extranjera (PBIAB, por sus siglas en ingles) de la Presidencia, muestra que la amenaza de guerra termonuclear en 1983, según lo percibía la Unión Soviética, se había subestimado drásticamente por la inteligencia de Estados Unidos, lo cual creaba un peligro de guerra nuclear muy real en ese momento. Este domingo Lyndon LaRouche hizo referencia a ese informe, y señaló que constituye un marcador crucial del declive del liderazgo de Estados Unidos desde ese momento, con base en su conocimiento propio de la situación a que se refiere el informe, a pesar de que en el informe del PFIAB no se hace ninguna referencia a la participación de LaRouche en ese momento.

El hecho es que el entonces Presidente Ronald Reagan había adoptado el 23 de marzo de 1983, la propuesta formulada por LaRouche para el proyecto de desarrollo conjunto entre Estados Unidos y la Unión Soviética para construir un sistema antimisiles colocado en el espacio basado en nuevos principios científicos (rayos de partículas y sistemas de rayos láser), lo cual hubiese acabado con el peligro extremo de una guerra nuclear provocada por la doctrina de "Destrucción Mutuamente Asegurada" (MAD, por sus siglas en inglés) una política orientada a mantener dividido al mundo entre Oriente y Occidente, en donde ambos lados apuntan mutuamente sus arsenales de armas termonucleares contra él otro, en estado de alerta instantánea.

El intento de asesinato a Reagan perpetrado por un sujeto cercano a la familia Bush poco después de la toma de posesión de Reagan casi dio por terminada esta cooperación histórica entre LaRouche y Reagan, pero Reagan sobrevivió y anunció el programa, al cual denominó Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI, por sus siglas en inglés). Pero los intereses británicos tanto en la URSS como en Estados Unidos sabotearon el esfuerzo, y es este proceso el que se refleja en el reconocimiento del PFIAB sobre las fallas de inteligencia en 1983 sobre la amenaza de guerra nuclear.

Desde ese sabotaje a la SDI, y la sustitución de Reagan por la traidora familia Bush durante tres períodos presidenciales y luego Obama por otros dos más, Estados Unidos se ha deteriorado hasta la locura económica y estratégica, permitiendo el dominio del gobierno por parte de los intereses de Wall Street y de la City de Londres, y lanzando guerras coloniales, una tras otra, por todo el planeta, llevando al mundo occidental al caos, como se refleja en el desastre de los refugiados del Sudoeste de Asia en Europa.

Con la creación del BRICS, y sus nuevas instituciones financieras dedicadas al desarrollo de la infraestructura internacional, y la brillante operación de flanqueo del Presidente Vladimir Putin en Siria, el mundo se halla en una posición en la que puede ponerle fin al imperio británico finalmente. Obama, y Hillary Clinton (quien se sometió a la maldad de Obama), se han mostrado como promotores del terrorismo para realizar "cambio de régimen" en contra de las naciones que se rehúsen a someterse, y como protectores de los asesinos amos financieros de Wall Street, al rechazar la necesaria restauración de la ley Glass-Steagall para declarar la bancarrota de Wall Street.

Las intervenciones de los representantes del Comité de Acción Política de LaRouche (LaRouchePAC) en Manhattan y en otras partes de Estados Unidos durante el fin de semana, han puesto a los representantes del imperio en busca de resguardo, ya que son cada vez más conscientes de que la verdad de sus crímenes, denunciados en público, destruyen su efectividad para lavar el cerebro y ejercer coerción sobre los crédulos estadounidenses. Ya es hora de cerrar a Wall Street, de sacar a Obama de su cargo, y de que finalmente el Sol se ponga sobre el imperio británico.