Presidentes de Cuba y Argentina, denuncian en la ONU, la esclavitud de la deuda y los derivados financieros

2 de octubre de 2015

Presidentes de Cuba y Argentina, denuncian en la Asamblea General de la ONU, la esclavitud de la deuda y los derivados financieros

30 de septiembre de 2015 — En su discurso ante la Asamblea General de la ONU el 28 de septiembre, la Presidente de Argentina Cristina Fernández de Kirchner subrayó en su característica manera combativa, que la crisis global que estalló en el 2008 aún no ha terminado.

Los billones de dólares que se le inyectaron a los bancos de Wall Street, destacó, debieron haberlos destinado mejor a la economía real para producir empleos, bienes, y servicios. ¿Regulaciones? No sucedieron. En referencia implícita a la ley Glass-Steagall de Franklin D. Roosevelt, Fernández señaló que “desde el momento en que se transformó a los bancos comerciales en bancos de inversiones, no ha habido ningún tipo de intervención o monitoreo de los derivados financieros”.

Esta es la razón de por qué, dijo la Presidente de Argentina, es tan importante que la Asamblea General haya votado el 10 de septiembre a favor de la resolución que pide un mecanismo global que supervise la reestructuración de la deuda soberana, libre de la interferencia de los depredadores fondos buitre. Los nueve principios de la resolución, que incluyen el respeto a la soberanía de las naciones, y su derecho a decidir sobre sus propias políticas macroeconómicas, son los que deben guiar el proceso de reestructuración de la deuda soberana, insistió Fernández. Un gobierno tiene que ser capaz de decidir cómo va a reestructurar su deuda, y sí, se debe honrar la deuda, dijo, pero no hundiendo a las poblaciones en la miseria y el hambre.

Al final de su discurso, la Presidente Fernández, quien es respetada por ser una líder que lucha por principios, recibió prolongados aplausos de los diplomáticos reunidos.

En su intervención en la cumbre sobre Objetivos de Desarrollo Sustentables 2015-2030 el 26 de septiembre, el Presidente cubano Raúl Castro habló también sin rodeos del tema de la deuda. “Si queremos un mundo habitable de paz y armonía entre las naciones, con democracia, justicia social, dignidad y respeto por los derechos humanos de todos, vamos a tener que hacer compromisos inmediatos tangibles relacionados con la ayuda para el desarrollo y resolver el problema de la deuda la que ya se ha pagado muchas veces. Vamos a tener que construir una arquitectura financiera internacional diferente, eliminar el monopolio sobre la tecnología y el conocimiento y cambiar el orden internacional existente”.