En marcha "golpe financiero" en Argentina para forzar una devaluación y sembrar el caos antes de las elecciones

28 de agosto de 2015

28 de agosto de 2015 — Un funcionario de alto nivel en el gobierno al que cita el portal Ambito.com, advirtió el miércoles 26 de agosto que está en marcha un “golpe financiero” en Argentina para sembrar el caos y forzar una megadevaluación antes de las elecciones presidenciales del 25 de octubre, un objetivo que vienen buscando Londres y Wall Street desde hace tiempo.

El funcionario anónimo señaló a los exportadores del sector privado y a los grandes productores de soya —la oligarquía terrateniente que se ha visto afectada por el desplome mundial en el precio de los productos básicos y la caída de las exportaciones a Brasil— como los primeros responsables del intento de devaluación. Estos sectores son los principales patrocinadores del candidato presidencial de los fondos buitre, el neoliberal Mauricio Macri.

En los últimos dos días tan solo, el asalto contra la moneda argentina ha empujado el mercado negro de dólares (o “azul”) hasta el techo de 16.04 pesos, cuando normalmente se cotiza entre 12 y 13 pesos por dólar. En un comentario que publicó el portal cronista.com el miércoles 26, el economista Agustín D’Attellis señaló que no hay ninguna explicación racional para que el dólar del mercado negro se cotice en 16 pesos, que no sea la especulación desbocada, ya que el mercado negro es muy pequeño, manipulable y “muy poco transparente”. Lo que es importante entender, dijo, es que no hay ninguna relación entre el dólar “azul” y la economía real, y que los especuladores están utilizando las próximas elecciones para desestabilizar la economía e influir en el resultado electoral.

Los señalamientos de fraude que ha hecho la oposición en las elecciones del 23 de agosto para la gobernación de la provincia de Tucumán, en el noroeste del país, en cuyas elecciones resultó ganador el candidato del Frente para la Victoria (FPV) con el 54% del voto, es parte de la desestabilización que está en marcha. Los manifestantes alegaron “irregularidades” en el proceso electoral, incitados por los medios sociales y la oposición, tomaron las calles de Tucumán el 224 de agosto y fueron reprimidos duramente por la policía. No está claro quien ordenó la represión, pero el candidato Macri y sus aliados de la oposición están aprovechando la violencia y la quema de las urnas de votación no solo para cuestionar los resultados en Tucumán, sino para implicar que los resultados de las primarias nacionales que se realizaron el 9 de agosto, en las que Macri solo recibió un 24% frente al 38% del candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, también fueron fraudulentas. Varios comentaristas señalan que los acontecimientos en Tucumán siguen la metodología de las “revoluciones de color” diseñadas por el agente británico Gene Sharp, con el objetivo de sembrar el caos en otras elecciones provinciales próximas, y en últimas para sentar las bases para acusar fraude en las elecciones presidenciales del 25 de octubre.

Una campaña “geopolítica” con “marca registrada”

Hace dos semanas la Presidente Cristina Fernández de Kirchner señaló que detrás de las “campañas sucias” contra su gobierno se encuentra la misma mano que ataca a la mandataria de Brasil, Dilma Rousseff. La Presiente explicó en un mensaje a la nación el pasado viernes 21 de agosto, que son los mismos que desde el 2011 desataron una corrida cambiaria y luego comenzaron “con las campañas de corrupción y los cacerolazos”, pero que las cacerolas que utilizan “tienen marca registrada” en una agencia de investigaciones “en el país del norte” que tiene intereses en América Latina. Asimismo, dijo, no solo están atacando a Dilma Rousseff, sino que van contra Lula, quien tiene posibilidades de ser elegido presidente de nuevo.

“Lo que están intentando es frustrar los procesos de inclusión social, de desarrollo industrial, con razonable autonomía que han alcanzado los países de América del Sur, durante estos años de gobiernos nacionales, democráticos y progresistas que algunos llaman populistas. Por eso el ataque es tan fuerte”, subrayó.