Glazyev: el referéndum en Grecia es una revuelta en contra del "poder mundial del dinero" que sienta un precedente

7 de julio de 2015

7 de julio — Las reacciones en Rusia al voto por el "no" del pueblo griego en contra de las demandas de austeridad de la Troika se vieron coloreadas por los lazos históricos entre Rusia y Grecia, como el hecho de que son naciones predominantemente ortodoxas, y por la sensibilidad que tienen ante la actitud de enfrentamiento geoestratégico y económico de Occidente. La presentadora del resumen noticioso dominical de Canal Uno de Rusia vestía los colores de la bandera griega cuando comentaba los resultados del referéndum e introducía un segmento en donde contrastaba la actitud del FMI hacia Grecia con sus programas de motivos geopolíticos hacia Ucrania.

Kommersant, el periódico empresarial, entrevistó hoy a una gama de equipos de peritos y personajes políticos, con la pregunta "¿Está usted a favor de lo que hicieron los griegos?". El académico Sergei Glazyev, asesor del Presidente Putin sobre asuntos de integración en Eurasia, dio una respuesta devastadora que también se subió a su portal electrónico:

"Yo, por supuesto, estoy con los griegos por las siguientes razones. Primero que todo, el simple hecho de que sostuvieran un referéndum para marcar un límite a la hegemonía de la euroburocracia, que hasta ahora ha logrado subordinar a todos los gobiernos nacionales dentro de la misma Unión Europea (UE). Yo defino la UE como un imperio burocrático, cuya columna vertebral es la euroburocracia, que sirve a intereses de corporaciones europeas y estadounidenses. Al igual que cualquier otra potencia imperialista, la euroburocracia intenta expandir y subyugar los gobiernos nacionales de todos los países miembros de la UE, a quienes se les priva de su soberanía y se les transforma en regiones de su imperio burocrático. A diferencia del caso de Ucrania, los políticos del euro en este caso no pudieron confiar en llevar a cabo un golpe de Estado.

"El referéndum griego es esencialmente una revuelta en contra de la opresión burocrática de Bruselas y un renacimiento de la tradición socialdemócrata de Europa. Le aporta a las naciones europeas, aplastadas por la euroburocracia, un ejemplo para pelear por sus derechos.

"En segundo lugar, el referéndum marca un límite a las políticas de redistribución del ingreso nacional a favor de los especuladores internacionales, quienes fueron los recipientes del grueso de la 'ayuda' financiera a Grecia. En esencia, esta ha sido la forma del refinanciamiento de los prestamistas, bajo términos de que Grecia asuma las obligaciones de pagar intereses mediante la reducción drástica del ingreso de la población.

"En tercer lugar, el rechazo de Grecia a las condicionalidades, agregadas a la 'ayuda' internacional, sienta un precedente para el enfrentamiento entre el poder mundial del dinero y el pueblo. Esta es una prueba de estrés para la actual arquitectura financiera mundial. Esa arquitectura consiste esencialmente de varias pirámides financieras globales, y el incumplimiento de Grecia podría producir un efecto de avalancha, lo que significaría su auto destrucción. El referéndum griego pudiera convertirse en el prólogo del crac del sistema financiero mundial. A menos que, por supuesto, se tomen medidas preventivas para lograr una transición hacia un nuevo sistema más justo y racional de relaciones financieras internacionales".