El gurú de las revoluciones de color Mallock Brown se mueve sobre Filipinas

7 de julio de 2015

7 de julio de 2015 — Lord Mark Mallock Brown, el mercader genocida que ha trabajado hombro con hombre con George Soros en el financiamiento y promoción de las revoluciones de color a nivel mundial, se apareció de repente en Filipinas el mes pasado para contraatacar la campaña para parar el descarado mecanismo de fraude electoral que puso a Noynoy Aquino en el poder en el 2010 y que hizo que el partido de Noynoy arrasara en las elecciones intermedias del 2013.

Smartmatic, una compañía de máquinas electorales electrónicas con sede en Londres, le vendió éstas máquinas a la COMELEC (Comisión Electoral) de Filipinas para las elecciones del 2010. Cuando reprobaron las pruebas de precisión la semana anterior a las elecciones, la COMELEC decretó que de todas maneras procedería con las elecciones, lo que originó acusaciones de fraude electoral contra el gobierno y Smartmatic. En las elecciones del 2013, se utilizaron de nuevo esas mismas máquinas y se generó un patrón de votación de "60-30-10" que se otorgaba a los candidatos a senadores del gobierno, la oposición e independientes, que obtuvieron 60%, 30% y 10% de los votos respectivamente en todos los niveles, lo que es una imposibilidad estadística y política.

Con la campaña presidencial para el 2016 ya en marcha, COMELEC descalificó a Smartmatic en mayo como empresa licitadora para las nuevas máquinas electorales, aunque no en base en los pasados fraudes electorales sino en que no pasó las pruebas este año y otros incumplimientos.

¡Pero oh sorpresa! En noviembre pasado contratan como presidente de Smartmatic al lord Mark Mallock Brown. En junio, después de que se descalificara a Smartmatic, Mallock Brown visitó Manila, sostuvo varias reuniones y conferencias de prensa y, maravilla de maravillas, COMELEC cambió su posición y anunció que siempre sí funcionan las máquinas de Smartmatic y que Filipinas iba a comprar 23,000 de sus nuevas máquinas de lectura óptica para usarlas en las casillas en el 2016, a un costo de $55.5 millones de dólares. Ya se están negociando más contratos.

Una de las primeras revoluciones de colores de Malloch Brown fue, de hecho, en las Filipinas en los 1980, cuando él trabajó estrechamente con Cory Aquino en el golpe de Estado orquestado por Estados Unidos en contra del último de los presidentes nacionalistas de Filipinas, Ferdinand Marcos, colocando a Cory Aquino en la Presidencia, en donde procedió (bajo órdenes de los neoconservadores de Washington) a desmantelar la industria nacional, la autosuficiencia alimenticia del país y el programa de energía nuclear. Su hijo Noynoy continúa su tradición destructiva.