Los argentinos exigen: Se tiene que defender a Grecia, "faro de la humanidad"

2 de julio de 2015

1 de julio de 2015 — "Quizás nadie mejor que los argentinos puedan comprender mejor -y solidarizarse- con la situación que están atravesando los ciudadanos de Grecia" editorializa hoy el periódico argentino La Arena, recordando la debacle económica de su propia nación y el incumplimiento sobre la deuda de diciembre de 2001, que acarreó sobre Argentina las mismas políticas neoliberales dictadas por el FMI que ha sufrido Grecia en los últimos dos años.

Pero, agrega el diario, "los griegos están demostrando que constituyen un pueblo de pie y en lucha. Una lucha que no es sólo de ellos, sino que involucra a todos los pueblos del mundo que se debaten bajo las nuevas condiciones de sometimiento económico que tratan de imponer los organismos financieros internacionales y la élite que los dirige. Hoy, como hace veinticinco siglos, Grecia es un faro para la humanidad" concluye La Arena.

Este mismo sentimiento sobresale en otros lados en declaraciones de funcionarios del gobierno, actuales y pasados, en los medios y en el hombre de la calle. Como lo informó el 30 de junio la agencia de noticias estatal Telam un grupo de economistas del Plan Fenix antiausteridad de la Universidad Nacional de Buenos Aires propusieron que Argentina "tome la iniciativa de convocar a los miembros de la UNASUR para que formulen un programa de apoyo a la soberanía y recuperación de Grecia". En carta abierta a la Presidente Cristina Fernández de Kirchner alentaron el otorgamiento de líneas de crédito al país europeo para que, en condiciones apropiadas, "contribuyan con alimentos y bienes esenciales provenientes de nuestra región". El grupo recordó su origen "en los tiempos de debacle, para aportar sus ideas con el fin de enfrentar las mismas políticas neoliberales que hoy jaquean a la milenaria Grecia".

El Plan Fénix plantea que Grecia, como Argentina hace catorce años, "sufre las consecuencias de una imprudente política de endeudamiento fomentada por la especulación financiera internacional" y su situación también "revela el fracaso de las 'operaciones de salvataje' destinadas a rescatar a los especuladores e impedir al deudor recuperar el orden con estabilidad, crecimiento, soberanía y equidad". El problema de Grecia "cuna de la civilización Occidental", afirma la carta, "refleja la crisis del actual sistema financiero internacional y, en la Unión Europea, la sustitución de los valores de la solidaridad y la democracia comunitaria por el sometimiento a los intereses del mundo del dinero".

Este es el momento de que América Latina "exprese su solidaridad con un país que defiende su derecho a decidir su propio destino".

La Arena mientras tanto comenta que si bien la "mayoría de los griegos no desea abandonar la zona europea y el gobierno actual... ha prometido hacer todos los esfuerzos en ese sentido... quizá los griegos deberían repensar la conveniencia de pertenecer a 'esta' Europa: un continente que parece haber olvidado las lecciones de dos guerra mundiales... que abandonó el estado de bienestar en favor de políticas neoliberales que llevan a sus pueblos al sufrimiento" y que "hoy asiste impasible —por momentos parece promoverlo— a un verdadero genocidio como es la crisis de los refugiados que cruzan del Mediterráneo desde África".