Gobernador de Puerto Rico: solo "crecimiento productivo real" puede resolver la crisis de la deuda

2 de julio de 2015

1 de julio de 2015 — En un discurso televisado nacionalmente el 29 de junio, el gobernador de Puerto Rico Alejandro García Padilla le dijo a los ciudadanos que esta isla azotada por la crisis no puede pagar, bajo las actuales condiciones, los $72 mil millones de dólares en deuda que debe —de los cuales $1,055 millones vencían el día 30— y que va a proponer una moratoria y una reestructuración integral de la deuda para promover políticas de crecimiento que echen a andar la economía. La situación actual, advirtió, "es insostenible".

"Sin un crecimiento agresivo de la producción, nunca vamos a poder salir de éste círculo vicioso de contracción, emigración, austeridad e impuestos" dijo. Aunque habló de "sacrificios compartidos", inequívocamente argumentó que los tenedores de bonos tuvieron su parte en la creación de la deuda y la crisis financiera y deben sentarse ahora a negociar. García le urgió a Washington que actuara rápidamente con el Congreso para que se le permita a la isla declararse en bancarrota, lo que prohíbe actualmente la Constitución de Puerto Riso. Aunque el secretario de prensa de la Casa Blanca Josh Ernest dijo que se está trabajando sobre esto, agregó que, en última instancia, tendrá que ser Puerto Rico el que resuelva sus propios problemas.

Mientras tanto, la ex directora gerente del FMI, Anne Kruegger, apodada por Lyndon LaRouche "la mamá de Freddie Krueger" por su vicioso tratamiento de Argentina durante los 1990, dio a conocer sus recomendaciones para la isla este 29 de junio, junto con otros dos ex funcionarios del FMI contratados como consultores por el gobierno.

Luego de pedir una renegociación de la deuda, la sanguinaria Kruegger ofrece después varias formas para matar a la población: imponer una austeridad brutal, mediante la imposición de $2 mil millones en recortes anuales en los gastos del gobierno entre hoy y el 2020; reducción drástica de los salarios y pensiones ya reducidos tremendamente el año pasado; aumentar los recortes a $2,500 millones al año entre el 2020 y 2025 y elaborar un plan de austeridad fiscal de largo plazo que se encargue de instrumentarlo un"organismo supervisor" independiente (¿suena familiar?). El informe se queja de que el salario mínimo federal es demasiado alto en Puerto Rico y eso desincentiva la contratación de trabajadores por parte de las empresas, agregando que los subsidios de desempleo y otros pagan más que los salarios, lo que no le ofrece incentivos a la gente para que busque trabajo.