Banquero alemán dice que adherirse a la política antirrusa de EU ha resultado fatal para Alemania; el futuro está en el BRICS

8 de junio de 2015

8 de junio de 2015 — Sputnik informó que el economista en jefe del Bremen Landesbank de Alemania, Folker Hellmeyer, dijo en entrevista con el Deutsche Wirtschafts Nachrichten que la adhesión ciega de Alemania y la Unión Europea (UE) a la política antirrusa de Estados Unidos ha resultado fatal para Alemania.

"El desplome en el volumen de exportaciones de Alemania en un 18% en el 2014 y de 34% en los primeros dos meses del 2015, no es más que la punta del iceberg" dijo. "Hay mucho más por los efectos secundarios".

"Países europeos como Finlandia y Austria, que están desarrollando fuertes vínculos empresariales con Rusia, están colocando menos órdenes en Alemania. Es más, las corporaciones europeas evadieron las sanciones y establecieron instalaciones de producción altamente eficientes en Rusia. Por lo tanto, nosotros, perdemos esta potencial reserva de capital que es la base para nuestra prosperidad y Rusia la gana".

En la entrevista, Hellmeyer le puso el dedo en particular a Victoria Nuland "Yo me quiero referir en este contexto a Victoria Nuland, la representante de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Europa Oriental. El hecho es que durante el golpe de Estado en Ucrania, una oligarquía amigable hacia Moscú fue reemplazada por una oligarquía favorable a Estados Unidos".

La relación de confianza entre Rusia y Alemania y la UE está algo resquebrajada. Y va a tomar años reconstruirla. Como resultado, compañías como Siemens y Alstom han perdido proyectos importantes en Rusia, dijo. El daño potencial no solo en Alemania sino en toda la UE es mucho más completo de lo que muestran las cifras actuales.

Mientras tanto, Moscú, Pekín y otras capitales del BRICS están listas para construir los proyectos más grandes de la historia moderna: la construcción de la nueva infraestructura Euroasiática desde Moscú a Vladivostok, en el Sur de China e India.

Hellmeyer agregó que, la participación de los países occidentales en estos megaproyectos parece bastante incierta.

No hay problema en el mundo de hoy que se pueda resolver sin Moscú o Pekín.

"Entre más sigamos con esta política en la UE, más alto va a ser el precio a pagar".