Dilma bajo fuego

25 de junio de 2015

24 de junio de 2015 — Los medios de prensa de Wall Street se están regodeando por el anuncio que hizo la semana pasada el fiscal federal de Brasil de que "inspirado por el caso de la FIFA" están solicitando ellos ahora la ayuda de autoridades norteamericanas en su investigación sobre corrupción que involucra a la compañía petrolera estatal de Brasil, Petrobras. Esta era una de las demandas de la oposición en sus manifestaciones del otoño pasado, junto con el enjuiciamiento político y/o un golpe militar.

Esta operación se intensifica en un momento en que la Presidente Dilma Rousseff está por viajar el 30 de junio a Washington, DC, para reunirse con Obama. Algunas bandas de Wall Street alegan que la investigación sobre corrupción será parte de la agenda de la visita de Dilma a la Casa Blanca. El escándalo contra Petrobras, que se inició en los últimos meses de la campaña presidencial del 2014, se ha ido extendiendo hasta poner como blanco a las compañías de construcción de infraestructura más grandes de Brasil, lo que llevó al encarcelamiento la semana pasada de los presidentes de las compañías de construcción e ingeniería Odebrecht y Andrade Gutierrez.

Los medios de prensa también están promoviendo el enjuiciamiento político de la Presidente, utilizando los resultados de la última encuesta de Datafolha de Folha de Sao Paulo. La encuesta, dada a conocer esta semana, muestra que la Presidente Dilma ha caído hasta un 10% en aceptación que califican su gobierno de "excelente o bueno" en tanto que un 65% lo desaprueba (de los pocos más de 3,000 encuestados). Esta última cifra la cacarean como la tasa de desaprobación más alta que cualquier presidente brasileño haya tenido desde septiembre de 1992, cuando el entonces presidente Fernando Collor de Mello alcanzó un 68% de tasa de desaprobación, pocos días antes de ser enjuiciado políticamente por corrupción.