"Otro momento para la Glass-Steagall": demócratas se alzan contra la alianza de Obama con Wall Street

13 de diciembre de 2014

 13 de diciembre de 2014 — El Comité de Acción Política de LaRouche y el movimiento de LaRouche le advirtieron al Congreso y al pueblo estadounidense que si no se reinstituye la ley Glass-Steagall la alternativa es la destrucción. Esta semana, cuando Obama y el presidente del Congreso John Boehner conspiraron con Wall Street para meter todas las apuestas con derivados financieros bajo la protección de la Corporación Federal de Garantías a los Depósitos, a través de una disposición incrustada a la ley de gasto público, los demócratas del Congreso reaccionaron finalmente y denunciaron a Obama en términos sin precedentes.

La confabulación de Obama y Wall Street con los republicanos salió descaradamente al público el 11 de diciembre, cuando el presidente de JP Morgan, Jamie Dimon, el Presidente Barack Obama, y el presidente republicano de la Cámara de Representantes John Boehner, se arreglaron para introducir un proyecto de ley de gasto público en el Congreso (al que pomposamente le pusieron "cromnibus") con el veneno incluido de proteger las apuestas en derivados financieros de Wall Street llamados "permuta de cobertura de crédito" (o credit swaps en inglés) lo cual requería derogar la única prohibición que contenía la reforma financiera de Obama (de hecho, una "hojita de parra") la llamada Sección 716 de la ley Dodd Frank (que fue lo único que pudo introducir en el debate de 2010 la senadora demócrata de Arkansas, Blanche Lincoln). El proyecto finalmente se aprobó a las 9:45 PM del jueves 11, solo después de que Boehner maniobró y cerró el debate para tener un receso de 7 horas porque en ese momento ni él ni Obama ni Wall Street tenían los votos para aprobar la ley de gasto público por $1.1 billones de dólares, con la amenaza de que si no se aprobara, tendrían que "cerrar" el gobierno.

Para que se hiciera la votación, antes Boehner tuvo que hacer un voto de procedimiento que apenas pudo pasar por dos votos, 214 contra 212. Pero esto lo consiguió Boehner recurriendo a mentiras. El representante republicano de Indiana, Marlin Stutzman, que fue uno de los dos votos que le dio a Boehner la diferencia, dijo que los líderes republicanos le mintieron. Le dijeron que la mentada "cromnibus" ya estaba muerta, y que lo que votarían sería simplemente una "resolución para seguir con el presupuesto" como se acostumbra generalmente.

Al final, el proyecto de Wall Street –-como lo calificaron los demócratas— se aprobó con 219 votos contra 206, en donde 57 demócratas apoyaron la traición de Obama, en tanto que 67 republicanos votaron en contra del proyecto junto con los demócratas progresistas.

En el debate en el Senado, la senadora demócrata de Massachusetts, Elizabeth Warren abrió la pelea desde el miércoles 10, con un ataque al proyecto que calificó como "lo peor de un gobierno para los ricos y poderosos" y le envió a los miembros de la Cámara de Representantes un enlace, y durante el día estuvo haciendo campaña en contra del proyecto para que se eliminase la disposición para rescatar a Wall Street.

En esa pelea, se le unió a la senadora Warren la representante demócrata de California Maxine Waters, quien rompió filas con Obama a quien ha respaldado hasta ahora y se lanzó contra la Casa Blanca, y convocó a un grupo de demócratas para resistir logrando juntar 20 votos contra el proyecto.

Algunas intervenciones destacadas

MAXINE WATERS: El periódico The Hill destacó el jueves 11 que: "Con apenas horas antes del momento programado para cerrar al gobierno, los demócratas lanzaron una campaña organizativa para contrarrestar el llamado hecho por Obama y otros funcionarios de la Casa Blanca para apremiarles a que aprueben el proyecto" de gasto público.

"No queremos que nos vengan a convencer de que nomás porque lo hizo el presidente o cualquier otro vayamos a apoyar un proyecto que... le entregará un enorme regalo a Wall Street y a los banqueros que causaron que este país casi cayera en una depresión" dijo Waters. "Así que me opongo a eso, y vamos a pelear".

Waters dijo que ella y otros representantes que se reunieron en su despacho, incluyendo al presidente de la Junta Demócrata, Xavier Becerra (California), "nos repartimos una lista de miembros" y les llamamos para que, se opongan al proyecto y que se opongan a Obama, informó The Hill.

"Estamos peleando con quien sea que esté tratando de convencer a la gente para que vote a favor de este proyecto", dijo Waters. "Si el presidente lo está haciendo, no nos gusta eso, y le estamos diciendo a nuestros miembros, 'no se dejen intimidar por nadie' ".

Luego de la cerrada votación, Waters atacó de nuevo a Obama y al presidente de JP Morgan Chase: "Yo se que el Presidente estaba presionando y que el apoyaba este proyecto, y yo se que Jamie Dimon estaba presionando", dijo Waters, según informó el Wall Street Journal. "Esa es una mezcla curiosa".

NANCY PELOSI: En su discurso en el pleno de la Cámara de Representantes, y en el mensaje que envió a sus colegas la líder de los demócratas en la Cámara, les dijo: "Es claro, con este receso en la sesión, que los republicanos no tienen votos suficientes para aprobar el cromnibus", informó el periódico Politico el jueves 11.

"Se nos pide que votemos por un peligro moral. ¿Por qué se incluye algo así en una ley de presupuesto? Porque era el precio a pagar para que se aprobara una ley de gasto público... Esto es un chantaje, es pedir un rescate. No se aprueba un proyecto a menos que Wall Street consiga su protección de los contribuyentes".

"Nos están chantajeando, chantajeando, para votar una ley de gasto público. Yo no voy a poner el nombre de mis representados, de mi distrito, al pie de este proyecto", dijo Pelosi en su discurso en el pleno de la Cámara, según informó Politico.

ALAN GRAYSON, representante demócrata de Florida, le dijo a Zach Carter del Huffingon Post, quien dio a conocer lo que sucedía, que se trataba de "un buen ejemplo de delirios asesinos del capitalismo".

Decenas de otros demócratas hicieron llamadas telefónicas y se movilizaron para impedir que se incluyera la disposición para salvaguardar las apuestas con derivados, y varios le dijeron a Warren y a otros que "este es otro momento para la Glass-Steagall", cuya versión del siglo 21 promueve la senadora Warren.

SEN. CARL LEVIN, demócrata de Michigan, dijo en el pleno del Senado el miércoles 10 que no solo se opone a la disposición que protege los derivados financieros, sino que señaló directamente a JPMorgan Chase. "Hace un par de años, JPMorgan Chase perdió miles de millones de dólares en una mala apuesta en los mercados de derivados de deuda. La Subcomisión Permanente de Investigaciones, que yo presido, hizo una amplia investigación y emitió un informe bipartidista de 300 páginas... El corretaje de riesgo de JPMorgan que hace su banco fue un desastre, que le costó al banco más de $6,000 millones, y en todo momento estuvo recibiendo el subsidio de los contribuyentes".

SEN. DAVE VITTER, republicano de Louisiana, dijo que el proyecto era "regalo de navidad para los mega bancos y para Wall Street", según informó el blog noticioso TruthOut.

Una fuente bien colocada en Washington, DC, dijo que podría parecer que Wall Street ganó en el corto plazo, pero esto solo abre la puerta para ir de frente con la Glass-Steagall. "La ley Dodd Frank es pura basura que se debe derogar por completo", dijo. "Esta votación le da más urgencia y claridad a la Glass-Steagall. Ya no hay nada que esconder, y esto se ve reflejado en la población".