Empeora la crisis por la sequía en el noreste y sureste de Brasil; las autoridades temen un caos social

15 de may de 2015

14 de mayo de 2015 — La sequía que aflige a siete estados de las empobrecidas regiones noreste y sureste de Brasil, que incluyen a Sao Paulo, Spiritu Santo y Minas Geráis, ha alcanzado proporciones dramáticas, al grado que, las autoridades militares en Sao Paulo organizaron una conferencia especial a fines de abril para discutir las posibles respuestas que ellos y otros funcionarios podrían tener listas en el evento de que la escasez de agua provoque caos social.

Paulo Massato, director de la compañía estatal de agua Sabesp, de Sao Paulo, advirtió que la zona metropolitana se podría quedar sin agua a principios de julio, si los proyectos de infraestructura que se están construyendo de emergencia, no se terminan a tiempo, informó El País el 5 de mayo. Los niveles de agua en los embalses de la región están más abajo que el año pasado.

La situación en el noreste, la región más pobre del país, es terrible, como resultado de una sequía de cuatro años que todavía sigue, y a diferencia de California, de décadas de abandono en la construcción de la infraestructura necesaria para mejorar el dominio del hombre sobre el ciclo del agua de la biosfera. A principios de abril de este año, 56 ciudades diseminadas en seis estados fueron declaradas en estado de "desplome del suministro" y se espera que a corto plazo se eleve el número a 105. La única fuente de agua para estas ciudades son los carros tanques que transportan agua. El Ministerio de Integración Nacional (NIM) totalmente alarmado, está estudiando construir pozos y embalses —en donde el abastecimiento de estos últimos tendrían que traerse de otro lado— lo que son claramente soluciones inadecuadas.

La agricultura en la región está devastada, ya que en los últimos cuatro años han sido totalmente insuficientes las precipitaciones pluviales durante la temporada de lluvia como para llenar los embalses o restablecer el agua del subsuelo, informa Globo. Hay 862 municipalidades en estado de emergencia desde el 2011, y han muerto siete millones de cabezas de ganado; las granjas lecheras, cada vez menos, han tenido que vender sus animales, debido a la falta de forraje para alimentarlos. Según el agrónomo Vlaminck Saraiva, en Paraiba se ha perdido en los últimos años más del 50% de la cosecha de granos y 40% del ganado.

En Sao Paulo, el Comando Militar del Sureste, compuesto de todas las fuerzas militares en el estado, convocaron a una conferencia el 28 de abril con un único tema de discusión "el problema del suministro de agua para el consumo en el estado de Sao Paulo". En el acto, en el que también participaron académicos e industriales, el director de Sabesp, Massato, dijo que si se terminaban los trabajos de infraestructura ya en marcha, se garantizaría con esto el suministro de agua solo hasta octubre, cuando empieza la siguiente temporada de lluvia. "En ese punto, la gente va a tener que rezar para que llueva" dijo solemne. Predijo un escenario de "terror" en donde no se dispondría de alimentos y electricidad cuando solo el Hospital das Clinicas requeriría de 300 carros tanques diariamente para mantenerlo funcionando, una cantidad de vehículos que ni siquiera posee el estado.

Debido a que la gente está recolectando agua en barriles y otros contenedores grandes, lugares propicios para la proliferación de mosquitos, ha estallado la población de mosquitos en Sao Paulo, desatando una epidemia del virus del dengue transmitido por mosquitos. La epidemia ya está sobrecargando las instalaciones médicas ya de por sí estiradas al máximo.