La solución al pánico financiero, al pánico al Ébola, la guerra y el terrorismo, es una misma

15 de octubre de 2014

15 de octubre 2014 — La guerra que se extiende en el Medio Oriente y en el Norte de África está por convertirse en el detonador de una posible guerra mundial, en la que las mismas fuerzas que se enfrentan a favor o contra el terrorismo, luchan por detener el brote de Ébola o para dejar que se propague, defienden un orden financiero y geopolítico que se derrumba o luchan para sustituirlo con la dinámica de crecimiento y desarrollo del BRICS. Junto con el pánico de que se extiendan las organizaciones terroristas está el pánico al brote de la fiebre del Ébola y a cuál será el próximo lugar al que se propagará.

En este hervidero geopolítico, el informe semestral del Fondo Monetario Internacional (FMI), que muestra el desplome del crecimiento de la economía mundial, [1] tiene aterrados a los banqueros y a los mercados de valores del mundo transatlántico, en donde se ubica el centro del derrumbe. Aterró de tal manera a los bancos centrales como para que estos anunciaran períodos más largos e indefinidos de tasas de interés cero y una política de impresión de dinero: Esta es exactamente la política, que el informe del FMI reconoce que ha empeorado el derrumbe del crecimiento, ¡en Europa en particular!

Viene un crac, ya sea porque los bancos quiebren o por el intento desastroso de salvarlos por medio de "rescates internos" (al estilo Chipre).

Desde la perspectiva del economista y estadista Lyndon LaRouche, no se trata simplemente de un crac de la Zona del Euro: "todo el sistema está llegando a un punto crítico, pronto, y simultáneamente. Esta especie de casino inmenso, no sirve. El crac no va a tener 'características especiales'. Es como una enfermedad letal; cualquiera puede contagiarse. Y así será".

Además, esto es solo un aspecto, dijo LaRouche, de una guerra mundial de las fuerzas de la oligarquía financiera imperial encabezada por Londres. Es guerra por todos los medios en contra de las naciones que lideran una nueva dinámica de desarrollo, ahora conocida más generalmente como "BRICS", la cual puede sacar adelante a la civilización: China, Rusia, y ahora India y otras más. Los saudíes están atacando a Rusia (y a Irán) a través de bajar los precios del petróleo, ligado al desplome de la economía. Y el liderato de los yijadistas reclutados en Londres y respaldados desde Riad está diciendo que su objetivo último es Rusia.

El 13 de octubre China le ofreció a Rusia su respaldo firme en contra de este ataque, por medio de un acuerdo amplio de canje de divisas que anunció el Banco Popular Chino (BPC), cuyo principal propósito será defender el rublo.

Al mismo tiempo Rusia anunció, por medio de su Ministerio de Salud, una movilización para desarrollar vacunas, [2] comenzando este otoño y continuando a lo largo de la primavera próxima, para atacar directamente al mortal azote del Ébola en África.

El brote de Ébola es "la emergencia de salud más grave y severa de los tiempos modernos... Amenaza la supervivencia misma de sociedades enteras", dijo Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) quien afirmó que la epidemia deja en claro que "el mundo no está preparado para responder a una emergencia de salud pública severa, sostenida y amenazante".

Los acontecimientos demuestran que la declaración pública del engreído gobierno de Obama, de que "estamos completamente preparados", es una mentira gigante; [3] nadie está "preparado" para esto.

¿Solo "improvisando"? LaRouche piensa que el mundo se enfrenta a un "síndrome de la Peste Negra" [4] como la enfermedad que en el siglo 14 redujo a la población a la mitad. Nosotros hicimos esto posible, al recortar el presupuesto para la ciencia médica, al eliminar la capacidad de los hospitales y de la salubridad pública, permitiendo que se extendiera la pobreza y se mantuviera a nivel mundial. "Una malvada sociedad oligárquica, que busca la reducción de la población, utilizaría esto".

La responsabilidad principal de los recortes a los servicios de salud que hoy pueden llevarnos a un genocidio, recae en las presidencias de G. W. Bush y de Barack Obama. Del mismo modo sucede con la responsabilidad principal por las acciones que crearon la amenaza del terrorismo.

Ahora la gente necesita enfocarse en ganar esa guerra total que se ha declarado en contra de la humanidad. Hay un liderato nuevo que vemos en la unión de los líderes de China, India y Rusia. Hay peleas críticas que pueden sacar a los responsables de esta debacle, en especial desclasificando y liberando las "28 páginas" secretas del informe sobre terrorismo de la Comisión Conjunta del Congreso de Estados Unidos que investigó lo del 11 de septiembre.