En la Cumbre de las Américas, ¡Obama mostró por qué hay que sacarlo de su cargo, ya!

15 de abril de 2015

14 de abril de 2015 — Durante los varios discursos que dio Barack Obama en la Cumbre de las Américas, del 10 al 12 de abril en Panamá, de nuevo mostró por qué hay que sacarlo inmediatamente de la Presidencia.

Intentando sacar provecho de su acercamiento con Cuba —se reunió brevemente con el Presidente de Cuba, Raúl Castro, y le dio un apretón de manos— prometió que "esos días quedaron en el pasado... en los que en nuestros planes para este hemisferio muy a menudo se presumía que Estados Unidos podía entrometerse con impunidad", señalando que él está "mirando al futuro... No estoy interesado en tener batallas que francamente comenzaron antes de que yo naciera".

Pero lo que Obama ofreció fueron las mismas políticas económicas destructivas de libre mercado, ecologismo (un fuerte respaldo para el cambio climático) y una agenda sobre "defensa de los derechos humanos", utilizada precisamente para intervenir y desestabilizar a cualquier nación cuyo gobierno no sea del agrado de su Gobierno o de Londres. La demente Orden Ejecutiva de Obama con la que califica a Venezuela de amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, y la imposición subsecuente de sanciones a siete funcionarios del gobierno venezolano, recibió un baño de fuertes ataques prácticamente de parte de casi todos los ponentes. Muchos se preguntaron, ¿quién sería tan loco como para decir que Venezuela es una amenaza a la nación más poderosa del mundo, que tiene un presupuesto armamentista gigante? Todos exigieron que se levantaran las sanciones y que fuera derogada la orden ejecutiva.

En su intervención en el Foro de la Sociedad Civil el 11 de abril, de manera implícita Obama atacó de nuevo a Venezuela reclamando que "hay todavía demasiados lugares en donde las leyes son aprobadas para reprimir a la sociedad civil, donde los gobiernos recortan el financiamiento a los grupos con los cuales no están de acuerdo... donde activistas y periodistas son encarcelados en base a cargos fabricados".

Sobre esta cuestión, el Presidente Rafael Correa le recordó al público que en el pasado, Estados Unidos patrocinó golpes de estado y llevo a cabo invasiones en el nombre de pelear contra el comunismo, pero hoy, afirmó, el "argumento son los derechos humanos". La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner añadió, en respuesta a la promesa de Obama de no intervención, que hoy "han surgido nuevas formas más sutiles de intervención e influencia en nuestros gobiernos a través de lo que se conoce como 'los golpes suaves'... Son más sutiles, son más sofisticadas, pero no por ello dejan de ser intervenciones y siempre encuentran su origen en nuevas organizaciones bajo el nombre de ONGs".

En la Cumbre el recibimiento más cálido le fue reservado al Presidente de Cuba, Raúl Castro, cuyo gobierno está representado por primera vez desde 1962 en una conferencia interamericana. En un apasionado discurso de 50 minutos, documentó décadas de intervenciones brutales de Estados Unidos en Iberoamérica y Cuba, y relató la devastación que se le impuso a Cuba por las largas décadas del bloqueo económico. "Nadie debe hacerse ilusiones" sobre las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, advirtió Castro. Digno de atención es lo que comentó sobre el Presidente John Kennedy, que "fue asesinado precisamente en el mismo momento, el mismo día en que el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro recibía un mensaje suyo -de John Kennedy- buscando iniciar el diálogo", proponiendo el diálogo para dirimir sus diferencias.