China redobla inversiones en la sitiada Petrobras de Brasil

4 de abril de 2015

4 de abril de 2015 — He aquí otra demostración venturosa de cómo los líderes que representan la mitad de la raza humana están interviniendo para defenderse uno a otros de los buitres de Wall Street y de Londres:

El 1 de abril, el Banco de Desarrollo de China firmó un acuerdo de financiamiento por $3,500 millones de dólares con la compañía petrolera estatal de Brasil, Petrobras, para apoyar un acuerdo de cooperación 2015-2016 entre ellos.

Wall Street puso a Petrobras en la lista negra de los mercados internacionales de crédito y deuda, pensando que con esto le había cortado su acceso al financiamiento. El pretexto para el asalto fue el escándalo de corrupción por sobornos y comisiones ilícitas que ahora se está limpiando. Ese pináculo de la corrupción, llamado servicio de calificación crediticia Moody's, degradó en febrero la calificación de la deuda de Brasil hasta nivel chatarra; el despreciable buitre inversionista, Paul Singer, organizó una serie de demandas judiciales coordinadas con el objetivo de quebrar a la compañía; la prensa financiera trasatlántica está llena de obituarios para Petrobras, y para la Presidenta Dilma Rousseff y hasta para el mismo Brasil.

El objetivo de la guerra en contra de Petrobras no es solo la compañía petrolera, que Wall Street quiere quebrar y privatizar, sino Brasil y el mismo grupo BRICS, del cual es miembro Brasil. Acabar con Petrobras es clave para sentar las condiciones de una "revolución de color" que tumbe al gobierno de Dilma Rousseff y elimine la "B" del BRICS, una intención que conocen muy bien los otros miembros del BRICS.

El compañero BRICS de Brasil, China, le acaba de picar los ojos a Wall Street.