Convocan en Europa a manifestaciones de apoyo a la lucha de Grecia

11 de febrero de 2015

11 de febrero de 2015 — Luego de las lúcidas declaraciones del Presidente y del ministro de Finanzas de Grecia este fin de semana, en el sentido de que Grecia exige poner fin a la austeridad de los banqueros y de la Troika, e iniciar inversiones a gran escala para crear empleo en Europa, se desataron las convocatorias para realizar manifestaciones en apoyo a Grecia en contra de la línea dura de los bancos.

El grupo de partidos del "Partido de la Izquierda Europea" dentro del parlamento europeo, que incluye al partido gobernante en Grecia Syriza, convocó a manifestaciones por toda Europa entre el 11 de febrero (día de la reunión de los ministros de finanzas del Eurogrupo sobre la propuesta de Grecia) y el 17 de febrero. Su líder firmó una declaración dada a conocer hace casi dos semanas (25 de enero) en apoyo a Grecia, donde hace un llamado por una "Ley Glass-Steagall europea" y nuevos créditos para el desarrollo en la forma de un nuevo prestamista de último recurso para las naciones (un nuevo concepto de banco central), y no para los bancos (como el Banco Central Europeo, BCE).

En su llamado del 8 de febrero acusan al BCE de cortar los créditos para los bancos griegos y gobierno para crear pánico y señala:

"Yo le hago un llamado a todas las fuerzas que rechazan la austeridad y el chantaje de la deuda para que multiplicar la presión popular en los diferentes países de la UE sobre sus gobiernos, sus bancos centrales y sobre el BCE, mediante la multiplicación de las acciones de solidaridad por toda Europa el 11 de febrero, día de la reunión extraordinaria del Eurogrupo. La movilización debe mantenerse durante toda la semana del 11 al 17 de febrero; durante el Consejo Europeo del 12 y 13 de febrero, hasta la reunión del Eurogrupo el 17 de febrero".

En vísperas de la reunión de ministros de Finanzas del G20 en Estambul que empezó el lunes, muchos bancos pusieron a sus "departamentos de investigación" a que publicaran informes pronosticando el impacto sistémico que habría si Grecia se ve forzada a salir de la Eurozona, algo que nadie en el gobierno griego ha sugerido. Esto es un reflejo de los verdaderos temores de Wall Street, de que haya un estallido de los derivados si la deuda de Grecia se reduce. Pero los bancos pronostican:

El euro inmediatamente llegaría a los 90 centavos de dólar si Grecia se ve forzada a salir, con quiebras de bancos de Suiza y Austria (Morgan Stanley).

Otros países inmediatamente le seguirían a Grecia (Citigroup).

Muchos países se saldrían del euro y habría corridas contra los principales bancos europeos (un informe especial dado a conocer el domingo por el UBS Group).

El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dio a conocer el 8 de febrero una declaración carente de contenido, "exhortando a una avenencia" entre los líderes de la Eurozona y Grecia. Típico de su duplicidad fue la entrevista de Obama del 7 de febrero con CNN en donde habló de que hay "un límite a la austeridad" aunque después indicó que desde su perspectiva, éste no se había alcanzado. "Probablemente ellos no necesitan realizar una gran cantidad adicional de ajustes fiscales; se tienen que aferrar a lo ganado de las reformas que ya realizaron". Eso "ganado" es exactamente el desastre causado por la austeridad en Grecia, que el gobierno griego insiste en darle marcha atrás.

En cuanto a la reunión del G20 en Estambul, el único indicio de sanidad provino del Ministro de Finanzas de Francia Michel Sapin en su comentario a Reuters: "Yo creo que hay flexibilidad para encontrar una solución a corto plazo que le dé a Grecia financiamiento mientras se concreta un programa de largo plazo para el país".