Buitres financieros quieren desestabilizar a Brasil

2 de febrero de 2015

2 de febrero de 2015 — Aurelius Capital Management, el fondo buitre que lleva años librando una guerra financiera en contra de Argentina, ahora está apuntando contra un miembro del BRICS, Brasil, tratando de desestabilizar al gobierno de la Presidenta Dilma Rousseff mediante la destrucción de la gigantesca compañía petrolera Petrobras.

Mark Brodsky de Aurelius, quien solía trabajar con su buitre compañero Elliott Management Corp., de Paul Singer, había hecho un llamado el 29 de diciembre a que se sometiera a Petrobras a incumplimiento como medida "preventiva". Ahora escribió una segunda nota, pidiéndole a los acreedores de Petrobras que presenten documentos para que se aceleren los pagos por sus bonos, porque supuestamente la compañía violó las obligaciones contractuales al no presentar a tiempo la necesaria declaración de ingresos para el tercer trimestre ante el Consejo de normas de contabilidad internacionales (IASB por siglas en inglés), debido a la investigación en marcha sobre los escándalos de corrupción.

En una carta que convenientemente le envió al servicio noticioso británico Reuters, publicada el 28 de enero, Brodsky escribe que "a pesar de las últimas promesas, Petrobras sigue en incumplimiento sobre sus bonos regidos por la ley de Nueva York". Brodky está tratando ahora de reclutar a un 25% de los acreedores de Petrobras, lo que forzaría la aceleración del pago de $54 millones en bonos gobernados por la ley de Nueva York, antes de que se cumpla su fecha de vencimiento. Eso podría llevar a que la compañía incumpliera, y todos los accionistas podrían exigir también su pago inmediato. Esto es precisamente lo que Brodsky y sus jefes en Londres y Wall Street buscan, no solo para crear el máximo trastorno financiero de la economía brasileña sino también teniendo como blanco específicamente a Rousseff, quien era la directora de la Junta Directiva de Petrobras durante el período en que se dieron supuestamente los escándalos de corrupción.

En el momento justo, la compañía calificadora Moody's degradó la calificación crediticia de Petrobras el 29 de enero, reflejando "preocupaciones sobre las investigaciones sobre corrupción y las presiones de liquidez que pudieran resultar de las demoras en la entrega de las declaraciones financieras auditadas", que es el juego de Brodsky. "La calificación continúa bajo revisión sobre una posible mayor degradación" dice Moodys.