Las batallas decisivas sucederán a principios de enero

31 de diciembre de 2014

31 de diciembre de 2014 – Estamos a punto de alcanzar una desintegración de todo el sistema transatlántico, posiblemente tan pronto como el comienzo de enero, subrayó este martes 30 Lyndon LaRouche. Esto dicta la necesidad de obtener resultado a corto plazo en el esfuerzo para jalar a Estados Unidos y a Europa hacia la dinámica del BRICS, no en planes o paquetes de largo plazo que podrían llegar demasiado tarde como para hacer una diferencia, si no actuamos ahora. Bajo esas condiciones, los planes de largo plazo pueden ser peligrosos, señaló LaRouche.

Los últimos acontecimientos en Grecia ejemplifican qué tan rápido se mueve la situación estratégica, y también muestran qué tan profunda es la crisis. Luego de que no lograron comprar los votos suficientes para mantener el actual gobierno apoyado por la Troika, se han programado elecciones para el próximo 25 de enero de 2015, en las cuales es muy probable que surja un gobierno encabezado por el partido Syriza, el cual ya ha dejado en claro que proponen alejarse de la austeridad genocida que le ha impuesto al país la Troika de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI. Como lo han reconocido varios comentaristas que no ocultan su desconcierto, en los medios noticiosos del imperio británico, este fermento "antisistema" se puede difundir en un latido hacia España, Portugal, Italia, Francia e incluso a Gran Bretaña.

Gideon Rachman, por ejemplo, escribe en el diario británico Financial Times y va directo al punto: el mayor riesgo es que "los votantes se levanten contra la austeridad económica", y si eso sucede, "todo el castillo de naipes de la deuda, los rescates y la austeridad se comienza a tambalear". Este señalamiento tan descarado para cuidarse de los electores, recuerda la queja que expresó en una circular a sus clientes el banco JP Morgan en mayo de 2013, donde decía que el problema en Europa es la existencia de las constituciones antifascistas que se adoptaron después de la Segunda Guerra Mundial.

Como se ve, el fascismo le haría la vida más fácil al imperio británico. Lástima para ellos que ni los rusos, ni los chinos, los demás países del BRICS y cada vez más naciones de Iberoamérica y Asia, no están de acuerdo con eso, y no han capitulado a las amenazas y chantajes de guerra termonuclear militar y financiera.

En cuanto a Estados Unidos, señaló LaRouche, está en bancarrota y la población desmoralizada. Sus capacidades militares estropeadas, sus instituciones son incompetentes y se están desintegrando. Estados Unidos está inutilizado, subrayó LaRouche, y se le tiene que purgar de la enfermedad económica y moral que se ha apoderado del país, en especial desde el asesinato de Kennedy. En este sentido, LaRouche emitió una declaración pública para exigir el procesamiento penal de Cheney y otros del gobierno de Bush que participaron en su programa de torturas, y también el procesamiento de Obama por su complicidad después del hecho en el encubrimiento de esos delitos.

"Como uno de los sobrevivientes de entre los 16 millones de estadounidenses que prestamos servicio en la Segunda Guerra Mundial y que peleamos para derrotar el régimen nazi de Hitler que cometió delitos incalificables contra la humanidad, puedo hablar con especial autoridad", concluyó LaRouche. "Llevar a esos delincuentes ante la justicia es la prueba definitiva de si nuestra nación tiene la aptitud moral para sobrevivir. Tolerar y encubrir esas acciones atroces, ejecutadas a gran escala, por elementos de nuestro propio gobierno, es en sí mismo un crimen contra los principios de nuestra nación, consagrados en nuestra Constitución".