A menos que se pare, el mundo se encamina a una guerra termonuclear

22 de diciembre de 2014

22 de diciembre de 2014 — El columnista veterano del Daily Telegraph Liam Halligan, un proponente abierto del retorno al estándar de la Glass-Steagall a nivel internacional, advirtió ayer que el asalto militar y financiero de Occidente en contra de Rusia podría ser contraproducente y echar abajo todo el sistema financiero transatlántico. "¿Debemos realmente darle la bienvenida al desplome de la divisa de una de las economías más grandes del mundo? ¿Es esto sensato, dados los peligros sistémicos que asechan, representados no en el menor de los casos por el fin de la "emisión cuantitativa" en Estados Unidos y el sobreprecio de las acciones occidentales en los mercados?... También podríamos provocar la repetición del desplome sistémico global del 2008, en donde las grandes economías occidentales podrían sufrir más que la mayoría".

"Esto es absolutamente cierto" comentó hoy Lyndon LaRouche. Solo miren las cuentas. Miren el nivel de emisión cuantitativa que sobrepasa ahora los $11 billones por todo el sistema financiero transatlántico, desde que se lanzó en el 2008. ¿Por cuánto tiempo puede Estados Unidos continuar con la hiperinflación? se preguntó LaRouche. Esto no hace más que mostrar qué tan quebrados están Wall Street y el imperio británico. Y ese es el factor de desesperación que está detrás de la campaña actual hacia la guerra económica y la guerra termonuclear militar en contra de Rusia y en general de las naciones del BRICS.

En la medida en que Wall Street siga tratando de rescatar sus inversiones especulativas se van a ir a la guerra para defender esas inversiones especulativas, subrayó LaRouche. Esa es la esencia del peligro de guerra que enfrentamos. Ahora miren lo que está haciendo el Partido Republicano, y van a ver que, con muy pocas valiosas excepciones, los republicanos, como partido, es el peor enemigo de los propios Estados Unidos. Están respaldando la campaña de Wall Street y la City de Londres de saqueo desenfrenado, lo que significa una trayectoria hacia la guerra. Y entre ellos hay algunos que están embarcados en la misión de colocar otro Bush fascista más en la Casa Blanca.

El Presidente ruso Vladimir Putin continúa preparando su nación y sus instituciones para la guerra, viendo muy claramente que la guerra financiera que están librando en contra de Rusia, forma parte integral del asalto de las revoluciones de colores y las campañas bélicas en general. No se está moviendo impulsivamente, notó LaRouche, sino que se está preparando sistemáticamente. Un día después de hablar ante la Junta del Ministerio de la Defensa, Putin dijo en una celebración del Día de los Trabajadores de la Agencia de Seguridad que: "Nadie ha podido siquiera asustar, suprimir o aislar a Rusia y nunca lo harán... Ha sucedido varias veces: en la década de 1920, en la de 1940 y después. No funcionó entonces y no va a funcionar ahora". Prosiguió a encargarle a los trabajadores de la agencia de seguridad la tarea vital de "proteger los intereses económicos de Rusia así como también combatir el terrorismo internacional".

LaRouche destacó que esta reformulación de la política de Rusia es obvia y evidente desde hace tiempo para todo aquel que la quiera ver. Es también el caso que Rusia y China, como naciones soberanas respectivamente, son también socios enfatizó.

A la luz de esta realidad, dijo LaRouche, ¿qué hacen esos idiotas en Washington DC?