Argentina arremete contra la "globalización de la evasión" de los grandes bancos

6 de diciembre de 2014

6 de diciembre de 2014 — El fraude de evasión ilegal de impuestos fiscales que descubrió la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) en Argentina, es "la punta de un iceberg", le dijo el 30 de noviembre, Axel Kicillof, ministro de Economía argentino, al programa radial argentino FM Radio Nacional Rock. "Son fondos, ganancias, generados en un país, pero que son disimuladas, camufladas, y mandadas al exterior. Este es un mal internacional, está vinculado con los paraísos fiscales... Es un mal endémico mundial, y que tiene que ver con un proceso general... es una verdadera globalización de la evasión". Aunque depositar fondos fuera del país, en sí mismo, no está prohibido, señaló que esta es una operación ilegal, que se lleva a cabo por medio de "cuentas fantasmas", en paraísos fiscales. La pérdida estimada en la recaudación fiscal es de 60,000 millones de pesos (alrededor de 3 mil millones de dólares) "una fortuna que podría haberse usado para la construcción de escuelas, y la AUH" (la Asignación Universal por Hijo, para protección social), explicó Kicillof.

Los argentinos están apoyando al gobierno en su postura para aplastar los intereses bancarios que les permiten a los más ricos sacar el dinero fuera del país para evadir el pago de impuestos. Los líderes del Senado y de las Comisiones de Presupuesto y Finanzas de la Cámara de Diputados acordaron crear una comisión bicameral de investigación para profundizar en el tema. Roberto Feletti, presidente de la comisión de la Cámara de Diputados, alertó que "es muy importante determinar si esto es un modus operandi solo del HSCBC o está extendido a otros bancos extranjeros... para poder definir si hay que cambiar la legislación sobre el funcionamiento de las entidades financieras en el país sobre todo la de carácter de capital extranjero".

Se sabe que los proponentes de reformar esta ley de la década de los 70, organizada por José "dictadura" Martínez de Hoz, ministro de economía de la época, que era propiedad de Londres, habían visto en la Ley Glass-Steagall un modelo de controles reglamentarios.

Las revelaciones que hizo la AFIP la semana pasada provocaron llamados a favor de una mayor regulación a los bancos extranjeros, y del "sistema financiero y de tipos de cambio en general", informó el Tiempo Argentino del 2 de diciembre. Según Hernán Arbizu, ex vicepresidente de JP Morgan, quien es el informante que dio parte de la información de inteligencia que fue utilizada para agarrar a los banqueros mafiosos, le dijo a Radio Delta que el puede dar los nombres de 60 banqueros que están involucrados hoy en este negocio en Argentina, y mencionó al BBVA, Citibank, Credit Suisse, UBS, al Barclays y a Merrill Lynch. Estos bancos, señaló Arbizu, "asesoran a sus clientes para hacer estructuras que ocultan la identidad de las cuentas", y explicó que "el dinero llega al exterior a través de casas de cambio, no lo transfieren los bancos".