Rousseff de Brasil hace concesiones: nombra un nuevo equipo económico monetarista

2 de diciembre de 2014

2 de diciembre de 2014 — La Presidenta Dilma Rousseff del Brasil, uno de los cinco miembros del BRICS, por fin hizo los nombramientos de las tres posiciones económicas claves para su segundo período presidencial este 27 de noviembre, empezando con el nombramiento del entrenado en la Universidad de Chicago, Joaquím Levy como la cabeza en el Ministerio de Finanzas. Levy se ganó el apodo de "Manos de tijeras" por sus rabiosos recortes presupuestales en los anteriores puestos de gobierno que ha ocupado; trabajó en el FMI y en el Banco Central Europeo (BCE); es amigo cercano del hombre de George Soros, el operador de fondos especulativos, Arminio Fraga (quien estaba programado para ocupar el Ministerio del Tesoro si hubiera ganado las elecciones el oponente de Rousseff, Aécio Neves); y fue alto funcionario ejecutivo de Gestión de Capitales en Bradesco, el segundo banco privado más grande de Brasil, antes de aceptar el puesto en Finanzas.

Alexandre Tombini, de quien se dice está ansioso por elevar la tasa de interés de referencia por encima de su nivel usurero actual del 11.25%, va a seguir como gobernador del Banco Central; y Nelson Barbosa, a quien el semanario Economist de Londres considera como "el economista más capaz en el gobernante Partido del Trabajo" va a ser el nuevo Ministro de Planificación.

Wall Street y la City de Londres elogiaron cautelosamente que "Dilma está cambiando de rumbo" con estos nombramientos, aunque hicieron saber que el cambio de hombres no es suficiente; se le tiene que dar al nuevo equipo manos libres para que ejecuten un programa monetarista ortodoxo multianual de recortes presupuestarios, alzas en los impuestos, drástica reducción de los préstamos públicos de la banca, libre flotación del tipo de cambio etc., sin que interfiera la Presidenta Rousseff.

Todo indica que Rousseff hizo estas concesiones al puro estilo pragmático brasileño, esperando reducir la guerra económica y el chantaje político que ahora libra el moribundo imperio financiero británico en contra del país. Pero también reiteró que cualquier cambio va a ser "gradual" y no se van a permitir choques. Y no asistió a la conferencia de prensa que dio la nueva tríada quienes no van a asumir los cargos de inmediato sino que habrá un "período de transición" de coordinación con el equipo anterior.

Tampoco los "lobos" se sienten confiados. El semanario Economist, aunque le da su beneplácito al nuevo equipo económico, de nuevo plantea la posibilidad de sacar a Rousseff de su cargo mediante un enjuiciamiento político usando el caso actual de corrupción en Petrobras, aunque admite que "eso todavía se ve improbable".