La región andina de Sudamérica se alinea con la orientación BRICS y Asia Pacífico; el TPP de Obama se va por el drenaje

12 de noviembre de 2014

12 de noviembre de 2014 — Chile y Perú, las dos naciones claves en la región Andina de Sudamérica, se están alineando con el campo del BRICS y el Asia Pacífico, dejando a Barack Obama y su secreta Asociación Transpacífico (TPP por siglas en inglés) mordiendo el polvo.

El viraje se ve reflejado en los acuerdos que firmó el Presidente peruano Ollanta Humala durante su visita a Moscú el 7 y 8 de noviembre, luego de lo cual participó en la cumbre de la APEC del 9 al 11 de noviembre en Beijín. Y, en sus reuniones con el presidente ruso Vladimir Putin y el primer ministro chino Li Keqiang en la cumbre de la APEC, la Presidenta chilena Michelle Bachelet discutió varios acuerdos económicos, comerciales y científicos específicos y tiene programado reunirse hoy con el Presidente chino Xi Jinping. Bachelet ya invitó a Putin y a Li Keqiang a visitar Chile el próximo año, para discutir más sobre la cooperación.

En Moscú, además de reunirse con el Presidente Putin, Humala se reunió con Vladimir Yakunin, director de la compañía ferroviaria propiedad del Estado, quien le expresó el interés de Rusia en ayudar a construir el ferrocarril transandino por $2 mil millones de dólares, que irá de Lima a la ciudad de Huancayo en el interior del país, lo que mejoraría enormemente el transporte de carga y pasajeros entre las dos ciudades, aportando enormes beneficios económicos. Rusia está interesada también en participar en el proyecto que China, Brasil y Perú discutieron por primera vez en la cumbre del BRICS en Brasil el 15 u 16 de julio pasado, de construir un ferrocarril transcontinental que vincule a Brasil con Perú, posiblemente involucrando también a Bolivia.

Obama ha estado presionando a Chile para que no le saque la vuelva a su TPP y la forma en que Bachelet ha tratado este tema es indicativo de los cambios que se están produciendo. Según La Tercera, a su llegada a Beijín, se reunió primero con miembros de su propia delegación, entre ellos muchos legisladores, donde varios de ellos le habían advertido que el TPP iba a dañar enormemente las relaciones económicas y comerciales con China, el socio comercial más importante de Chile. En el mismo programa de gobierno de Bachelet, con el cual resultó electa en diciembre pasado, se expresa una grave preocupación por los ataques a China en el TPP. Tampoco está interesada en renegociar el propio acuerdo de libre comercio de Chile con Estados Unidos, que es un requisito para ser miembro del TPP, le dijo una fuente diplomática a La Tercera.

A la vez que decía diplomáticamente que el TPP y la propuesta de China de la Zona de Libre Comercio del Asia Pacífico (FTAAP por siglas en inglés) puede coexistir pacíficamente, en sus dos discursos en la APEC, Bachelet expresó su "firme apoyo" al proyecto del FTAAP, y exhortó a los miembros a que avancen rápidamente con el "estudio estratégico" que propone China sobre el FTAAP. El FTAAP, dijo, va a fortalecer los vínculos entre Iberoamérica y la región del Asia Pacífico que ella describió como "la región más dinámica del siglo 21". Chile, enfatizó, está contando con un futuro mejor, uno en donde América Latina... y la Cuenca del Pacífico... pueden lograr su potencial y crear nuevas oportunidades y beneficios para todos sus ciudadanos".

Bachelet invitó a los chinos a que inviertan en su nación y expresó su beneplácito de que el Banco de Construcción de China (BCC) esté a punto de inaugurar oficinas en Chile. Según Jorge Ignacio Pizarro, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Chilena sobre Inversiones Extranjeras, la presencia del BCC en Chile resolvería el problema del financiamiento de las compañías chinas, y "es un mensaje claro e importante de que las inversiones chinas en Chile se volverán más dinámicas".