Peor que la peste bubónica: Samantha Power viaja a Guinea

30 de octubre de 2014

30 de octubre de 2014 — Lo último que les faltaba a Guinea, Liberia y Sierra Leona, es tener que soportar la visita de la gran embajadora de Obama a las Naciones Unidas, Samantha Power. Al partir el sábado 25 le dijo al noticiero NBC que todos los países del mundo —con excepción de Estados Unidos e Inglaterra— se han quedado cortos en asumir su responsabilidad ante el Ébola. "Las naciones con las que yo trabajo todos los días se la pasan firmando resoluciones y elogiando el buen trabajo que están haciendo Estados Unidos, Inglaterra y otros, pero ninguna ha tomado la responsabilidad de enviar doctores, enviar camas a los hospitales, y enviar una cantidad razonable de dinero".

Esto lo dice un miembro del gabinete del gobierno de Obama, que ha mentido sobre la gravedad de la crisis del Ébola, que ha mentido en lo relacionado a la forma de transmisión del virus, promoviendo políticas económicas que han provocado tales epidemias, y en otras palabras, que ha favorecido ideológicamente el genocidio maltusiano.

De hecho, Power no perdió la oportunidad para atacar también la nueva política de aislamiento adoptada por los estados de Illinois, Nueva York y Nueva Jersey, para implementar una cuarentena de 21 días a todos los trabajadores de salud que regresan de haber tratado a pacientes con Ébola en África occidental, una medida mínima pero razonable. Power dijo que "la decisión fue descuidada y no se pensó bien", y dijo que todos los que regresan deberían de ser tratados como "héroes".

El cable de NBC señala que "no fue del todo claro si Power sería puesta en cuarentena a su regreso a EU". Que sería lo más apropiado, por unos 25 días hasta el resto de su vida, junto con su jefe Obama, para impedirles que sigan propagando la nociva ideología británica de una despoblación intencional.