Cuba hace un llamado a la acción internacional inmediata para detener el Ébola en África occidental

30 de octubre de 2014

23 de octubre de 2014 — El Presidente de Cuba Raúl Castro hizo un llamado el lunes 20 a todas las naciones del mundo para dejar a un lado la política, y unirse para enfrentar "este gran desafío de la humanidad" que se presenta en forma de "una epidemia mortífera que sigue esparciéndose por todos los pueblos hermanos de África, y nos amenaza a todos". Urge que la comunidad del mundo actúe a la brevedad, "para evitar una crisis humanitaria con consecuencias impredecibles".

Cuba ya se encuentra dando tratamiento a pacientes en África occidental, con su primer contingente de 165 doctores que llegó a Sierra Leona el 9 de octubre. Dos brigadas cubanas más salieron el martes 21 de octubre rumbo a Liberia y Guinea.

Castro hizo este llamado en la apertura de la cumbre urgente con los Jefes de Estado y Ministros de las 12 naciones de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), convocados con poco tiempo de anticipación para discutir las medidas que se deben tomar para proteger y preparar a las Américas de la propagación del virus del Ébola. Asistieron representantes de Bolivia, Cuba, Guyana, Ecuador, Haití, Nicaragua, Surinam, Venezuela, y los países del Caribe como Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, junto con representantes de alto nivel de la Organización Mundial de la Salud.

"Estoy convencido de que si esta amenaza no se controla ni se resuelve en África occidental, por medio de una respuesta internacional inmediata y efectiva, con recursos suficientes y en coordinación con la OMS y las Naciones Unidas, puede evolucionar y convertirse en una de las pandemias más graves de la historia de la humanidad", dijo Castro.

"De hecho, esta empresa urgente y noble exige el indispensable compromiso y dedicación de todas las naciones del mundo, en la medida de las posibilidades de cada cual.

"Nosotros consideramos que tan grave problema no debe de ser politizado para evitar el riesgo de perder de vista el objetivo principal, que es la cooperación para combatir la epidemia en África e impedir su propagación a otras regiones". El Presidente cubano declaró específicamente que "Cuba está dispuesta a trabajar hombro con hombro con cualquier país, incluyendo Estados Unidos", para enfrentar esta amenaza.

Raúl Castro puso de relieve que para enfrentar este reto se requiere "una organización apropiada, planeación y coordinación, no solo del trabajo clínico y del tratamiento sino también para las medidas preventivas". Cuba presentó algunas propuestas en la cumbre para colaborar en el entrenamiento del personal de salud y en el diseño e implementación de medidas de prevención adecuadas, "dándole prioridad a Haití y a los países del Caribe", que son los más vulnerables.

Cuba, que implementó uno de los programas más efectivos contra el SIDA en el momento más crítico de la crisis, ha desarrollado un plan de entrenamiento médico en Cuba para doctores de los países más pobres; Raúl Castro informó que tan solo 3,400 doctores africanos han sido educados en Cuba totalmente gratis y ha desplegado a cientos de miles de doctores cubanos y personal de salud al extranjero. Más de 4,00 miembros del personal de salud están trabajando en África en este momento, y más s de 45,00 en las Américas, 50% de los cuales son médicos.