La OMS empleará técnicas desarrolladas por científicos argentinos para comenzar a tratar a los pacientes africanos con Ébola

29 de octubre de 2014

29 de octubre de 2014 — La doctora Marie Paule Kieny, directora asistente para los Sistemas de Salud e Innovación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), anunció desde Ginebra el pasado 21 de octubre que la OMS se propone emplear un nuevo método para el tratamiento de los pacientes con Ébola en Liberia, el cual fue elaborado en Argentina por el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas Julio Maiztegui, según informó el miércoles 22 el diario argentino El Liberal.

Mientras que los estudios clínicos están en vías de probar la eficacia de posibles vacunas, la doctora Kieny dijo que los médicos clínicos de la OMS empezarán a utilizar un "plasma hiperinmune", que es una técnica desarrollada por el Dr. Maiztegui en 1971 como tratamiento de la fiebre hemorrágica; dicho plasma tiene una concentración de anticuerpos del suero sanguíneo de los paciente que han sobrevivido a la enfermedad. Este fue el método que se usó para tratar a la enfermera española Teresa Romero, a quien le fue transfundido el suero sanguíneo de una monja que se había contagiado anteriormente y que se curó del Ébola.

El Liberal informó que el doctor Pablo Goldschmidt, virólogo argentino que trabaja en París, recomendó el uso de esta técnica a finales de julio. En 1971, el doctor Maiztegui demostró que la tasa de mortalidad entre los argentinos con fiebre hemorrágica podía reducirse del 30% al 3% si los pacientes eran tratados, dentro de los primeros 8 días después del diagnóstico, con el plasma de otros enfermos que se habían curado.

De acuerdo con el viceministro de Salud de Argentina, el doctor Jaime Lazovsky, el funcionario de la OMS, David Wood, tuvo varias videoconferencias con científicos del Instituto Maiztegui para analizar los detalles de la preparación del plasma con concentrados de anticuerpos. "La OMS ha ajustado los procedimientos para su aplicación en África, y se las envió luego al Instituto Maiztegui para su revisión", dijo. La doctora Kieny mencionó que se espera que muy pronto se tenga la capacidad instalada para extraer y procesar el plasma en los tres países africanos afectados, empezando con Liberia.

El doctor Lazovsky informó que "se deben hacer ciertas pruebas para descartar cualquier otra infección que pueda estar presente en la sangre del donador [hepatitis o VIH]. Después las células sanguíneas son separadas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, para que finalmente el plasma sea sometido a un tratamiento especial para concentrar los anticuerpos". La única cuestión, sin embargo, es si habrá suficientes donadores de sangre para cubrir la demanda, dijo. Normalmente, se requiere el suero sanguíneo de dos donadores para tratar a un solo paciente enfermo.