The Economist: La confrontación nuclear es difícil, pero necesaria

1 de marzo de 2014

28 de febrero de 2014 — El semanario británico The Economist nuevamente ha probado ser un vocero leal al imperio, esta vez insistiendo en que la confrontación nuclear con Rusia "es difícil, pero se tiene que hacer".

La portada de la edición del 22 al 28 de febrero tiene una foto de las llantas en llamas en la Plaza Maidan, con el título "Putin’s Inferno" (El Infierno de Putin). [1] La editorial principal, seguramente escrita por el director de noticias internacionales, Edward Lucas, quien ha hecho campaña contra Rusia en The Economist por muchos años (como su infame artículo de 2007 [2] donde predecía que Obama amenazaría a Rusia con una guerra nuclear sobre Ucrania en la segunda década de este siglo), dice: "La responsabilidad inmediata de esta violencia recae en Viktor Yanukóvich, el presidente matón de Ucrania. Pero su arquitecto máximo se encuentra en el Kremlin: Vladimir Putin". Tiene una foto de Putin y Yanukóvich dándose la mano, con el subtítulo: "El gobernante de Ucrania, y Viktor Yanukóvich".

Pero esa no es la parte interesante, sino la amenaza abierta de una guerra nuclear. El artículo concluye: "Es hora de que Occidente le haga frente a este gangsterismo. Confrontar a un país que tiene el poder de obstrucción que da un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, grandes reservas de hidrocarburos y un montón de armas nucleares es difícil, pero se tiene que hacer. Como mínimo, debería terminar la pretensión diplomática de que Rusia es una democracia respetuosa de la ley. Se la debería expulsar del G8".