Ébola: el "terrorismo de la pobreza"

22 de octubre de 2014

22 de octubre de 2014 — A su regreso de Liberia en un viaje de investigación sobre el Ébola, el doctor Paul Farmer le dijo al diario Washington Post el 6 de octubre que "Esto no es un desastre natural, esto es el terrorismo de la pobreza". Farmer es cofundador de la fundación Partners in Health (PIH), profesor de Harvard en salud pública, y es mejor conocido por su trabajo de décadas en Haití. A mediados de septiembre, él y algunos miembros de su personal médico se aventuraron en las profundidades de Liberia para visitar un hospital de provincia que trabaja con PIH. Encontraron los estantes de los medicamentos vacíos al igual que el hospital, pues todas las personas temerosas del Ébola se habían ido a sus casas. Farmer, al igual que el Dr. Osterholm, insiste en que la transmisión de la enfermedad se debe detener desde su epicentro en África occidental. Pero para lograrlo, "el control de la infección debe de ir de la mano con mejoras en la atención clínica".

Algunos de sus hallazgos iniciales revelan los efectos a causados por la imposición prolongada en el tiempo de la política de Kissinger NSSM-200 (National Security Study Memorandum 200) de control poblacional. "Antes de que la crisis actual matara a muchos profesionales de salud en Liberia, había menos de cincuenta doctores trabajando en el sistema de salud pública en un país de más de 4 millones de personas... Eso es 1 doctor por cada 100,000 habitantes, en comparación de los 240 en EUA o los 670 en Cuba. Hospitales propiamente equipados escasean aún más que el personal médico... También hay poco equipo para protección del personal: gorros, guantes, cubre bocas, etc."

Farmer dijo que desde el 1 de octubre, "un tercio de todos los casos de Ébola se habían reportado en septiembre del 2014". La conclusión clave a la que llegó es que "los deficientes sistemas de salud son los responsables de la rápida propagación del Ébola, y no la virulencia sin precedente o un modo de transmisión no conocido anteriormente". El ensayo de Farmer con estos hallazgos fue publicado en la revista The London Review of Books a principios de octubre.

"La crisis del Ébola es un reflejo de las desigualdades crecientes de larga data, en el acceso a los servicios básicos de salud", establece la ficha informativa del PIH. "Sería escandaloso si dejamos que esta crisis continúe avanzando cuando tenemos el conocimiento, las herramientas, y los recursos necesarios para detenerla", escribieron Farmer y su cofundador el Dr. Jim Yong Kim en un artículo reciente. Las cuatros "S" de Farmer para controlar la epidemia son: stuff, staff, space, and systems (equipo, personal, instalaciones y organización). En su ensayo después de su regreso de Liberia, Farmer explicó más como sus cuatro "S" se tienen que implementar en África occidental inmediatamente. Debe hacer un "suministro sin interrupción"del equipo para la protección del personal, soluciones salinas para la rehidratación y reposición de electrolitos, medicamentos, alimentos, combustible, equipo de laboratorio, baterías, etc., en los países afectados. En segundo lugar, el personal es esencial; enfermeras, doctores, y especialistas en logística, etc., que además deben de estar debidamente entrenados, y garantizarles un salario adecuado. En tercer lugar, por ejemplo, "reconstruir los hospitales de primer nivel". Explicó que "el brote ha sometido a los sistemas de salud ya deficientes a una gran presión", pues había gente sin tratamiento para enfermedades comunes, que debilitaba la salud del paciente. Y en último lugar, un sistema de prevención del contagio que incluye un manejo adecuado de los pacientes en cuarentena, distribución de la información coordinada, investigaciones, logística y entrenamiento.