Se perfilan importantes acuerdos de desarrollo entre China y México

6 de octubre de 2014

6 de octubre de 2014 — Se espera que en noviembre se firmen varios acuerdos conjuntos para construir el proyecto ferroviario transístmico de Veracruz a Oaxaca y un corredor industrial, planeados desde hace tiempo, una vía ferroviaria de trenes de alta velocidad de Ciudad de México a Querétaro en el centro del país, y modernos parques agrícolas con tecnología avanzada, durante la visita de Estado a China que realizará el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, donde se reunirá con el Presidente de China, Xi Jinping, en Beijín, el 13 de noviembre, según informó el diario Excélsior el 1 de octubre.

Según el Excélsior, los detalles del fondo de infraestructura conjunto entre China y México ya se han elaborado y fueron firmados. Con un financiamiento inicial de $1,500 millones de dólares, que luego se incrementará a $3 mil millones de dólares, el fondo tiene como propósito grandes proyectos de transporte, puertos, energía y agroindustriales, comenzando con los antes mencionados.

El corredor ferroviario transístmico es el más ambicioso y significativo en términos de economía física. La línea ferroviaria debe funcionar como un "canal seco", y conectaría el puerto de Coatzacoalcos, Veracruz en el Golfo de México, con el puerto de Salina Cruz, Oaxaca, en el Pacífico, y de acuerdo a los informes de prensa la intención del Presidente Enrique Peña Nieto es construir un corredor productivo industrial, con grupos de nuevos asentamientos a lo largo de la ruta.

Este es precisamente el corredor de desarrollo que propuso el movimiento de Lyndon LaRouche desde la década de 1970, y más tarde el Presidente José López Portillo (1976 - 1982) lo incluyó como uno de los cuatro polos de desarrollo a ser construido en torno a "complejos industriales portuarios" como parte del programa nacional de desarrollo. La revista EIR del 13-19 de febrero de 1979 describió esa ruta –-cuya construcción finalmente se contempla ahora con la ayuda de China— en un informe especial sobre México de la siguiente manera:

"Cada uno de estos 'complejos industriales portuarios', como les llamó el Secretario de Industria Oteyza, está diseñado para que tengan una unidad de producción petroquímica y de fertilizantes, que se alimentaría con gas natural a través de la ambiciosa red de distribución nacional de gas. Los dos puertos al sur, Salina Cruz y Coatzacoalcos, están concebidos como los extremos de un corredor industrial que se extiende en un arco desde el Istmo de Tehuantepec hasta Villahermosa, capital Tabasco, estado rico en petróleo.

"Este corredor ya es sede de la gran mayoría de la capacidad de refinación y petroquímica del país. Muy pronto se van a inaugurar nuevas plantas petroquímicas. La red de trenes que fue proyectada para unir los dos superpuertos, se propuso primero en 1975 y tendrá un costo de $500 millones de dólares. Está diseñado para reemplazar el Canal de Panamá en lo que respecta a determinadas cargas. Un oleoducto desde los campos de Reforma hasta Salina Cruz está casi terminado... Llevará petróleo para exportarlo a los mercados del Pacífico, particularmente para Japón. Japón tiene un contrato para importar el 20% de las exportaciones mexicanas para 1980, 220,000 bdp, a cambio de bienes de capital y otra ayuda de desarrollo. Pondrá más de mil millones de dólares para financiar la construcción de esas instalaciones en los puertos y proyectos de infraestructura relacionados.

"Para fines del siglo, se espera que la escasa población a lo largo del corredor, de menos de 1 millón de personas, aumente diez veces".

Solo llegaron a construirse partes de ese ambicioso proyecto, luego de que Londres y Wall Street dictaminaron que de ninguna manera se permitiría que se desarrollara un "Japón" al sur de la frontera de Estados Unidos. A pesar de la pelea conjunta del Presidente López Portillo con su amigo Lyndon LaRouche para crear un Nuevo Orden Económico Mundial en el que las naciones soberanas pudieran desarrollarse, la guerra financiera imperial aplastó a México luego de que López Portillo salió de la Presidencia, allanando el camino para que, como sucedió, el narcotráfico tomara el país. Pero ahora, el proceso de desarrollo global que está surgiendo en torno a la alianza del BRICS está abriendo las puertas para que México vuelva a ser libre.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, encabezó la delegación china que participó en la Sexta Reunión de la Comisión Permanente Binacional de China y México, que se llevó a cabo del 28 al 30 de septiembre en Ciudad de México, luego de la cual la prensa mexicana comenzó a hablar de los nuevos proyectos. El número dos de la Compañía China de Construcción Ferroviaria Co., que también está involucrada tanto en el proyecto en el istmo como en la línea central de trenes de México, estuvo en México antes de la reunión.

Por su parte, el secretario de Agricultura de México, Enrique Martínez, está hablando con inversionistas chinos para la construcción de los "parques agrícolas", que utilizarían invernaderos de tecnología avanzada con sofisticados sistemas de irrigación, semillas mejoradas genéticamente, y fertilizantes, para producir tanto para el mercado mexicano, como para exportar para China.