La peor pesadilla del imperio británico: Argentina contempla nacionalizar el comercio de granos

6 de octubre de 2014

6 de octubre de 2014 — Tal y como advirtieron Lyndon LaRouche y sus asociados, en la edición de la revista EIR del 22 de agosto, Argentina respondió a la constante guerra financiera desatada en su contra por lo fondos buitre y sus patrocinadores imperiales con medidas tendientes a nacionalizar, o reglamentar de modo estricto el comercio de granos, en detrimento de los carteles graneleros del imperio.

Algunos medios de comunicación están chillando que estas iniciativas son acciones desesperadas de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. En realidad, estas medidas son congruentes con las políticas nacionalistas que históricamente han adoptado los gobiernos peronistas, ante los esfuerzos hechos por el imperio británico para destruir a la nación. El Comité Nacional de Granos se estableció en 1933 para proteger los precios agropecuarios, pero en su gobierno de 1946 a 1955, el general Juan Domingo Perón lo renombró Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI), para nacionalizar y controlar todos los aspectos de la cadena de comercio de granos, incluyendo el transporte, el traslado, los silos, y los puertos, quitándole a los carteles el control de todo este proceso.

Desde hace tiempo se estudia una propuesta de ley a este respecto, pero llegó el momento en que se ve como urgente, dado que los productores se niegan a exportar la mitad de la cosecha de soya del 2013 y 2014, para forzar una devaluación, privando al país de $10 mil millones de dólares producto del comercio exterior. Según el informativo mendocino MDZ del 4 de octubre, el gobierno sospecha que los grandes carteles —Cargill, ADM, Bunge, y Dreyfus, entre otros— están detrás del sabotaje de los productores.

Un proyecto de ley que ya fue introducido a la Comisión Agrícola de la Cámara de Diputados, y que se espera se presenta para discusión pronto, crearía el Instituto Argentino para la Promoción Granaria (IAPG), para controlar los aspectos del comercio de granos a nivel nacional y para el extranjero y de otros productos e insumos, para "garantizar el suministro nacional" y establecer políticas de largo plazo para el sector, a fin de evitar que los productores puedan congelar las exportaciones. La diputada Adriana Puiggros, autora del proyecto de ley, dijo a Noticias Argentinas que aunque se han impuesto controles más fuertes en los años recientes, la institución estatal que ella está proponiendo pondría un freno al poder de los carteles, que ahora ponen los precios y controlan el comercio de productos del exterior al país.

Se dice que en el escritorio de Cristina Fernández hay una segunda propuesta, según MDZ, cuya autoría es del grupo Gran Makro, grupo de economistas jóvenes vinculados al grupo progobierno La Cámpora. También pide la creación de una compañía estatal que compita con los actuales compradores de granos al ofrecerle a los pequeños y medianos productores un tipo de cambio más competitivo que el actual "dólar soya", así como un impuesto a la exportación entre 5 y 10 puntos más bajo que el actual de 35%, permitiéndole al gobierno controlar directamente el 40% de la cosecha.