¿Es el enterovirus el Ébola de Estados Unidos?

2 de octubre de 2014

2 de octubre de 2014 — Mientras que el mortal virus del Ébola continua infectando a las personas en todo África, a los estadounidenses se les dice que no existe mayor riesgo de que la epidemia se extienda por Estados Unidos. Aparte del hecho de que eso es mentira total, la realidad es que los estadounidenses deberían de estar preocupados por otras infecciones más inmediatas.

En tanto que se dejan sentir los efectos a largo plazo del colapso económico, los funcionarios de salud pública han sonado la alarma pues ciertas infecciones que estaban inactivas, no solo están reapareciendo, sino que lo están haciendo en una forma aún más virulenta que antes. Uno de los casos es el enterovirus D68 (EV-D68).

El enterovirus es un virus cuyo genoma es ARN de cadena simple de sentido positivo asociado con diversas enfermedades en humanos y otros mamíferos, la más conocida es la poliomielitis. Estudios serológicos han identificado a 68 serotipos de enterovirus humano según los resultados de las pruebas de neutralización de anticuerpos. La sepa D68 causa una enfermedad respiratoria severa que ataca principalmente a los niños.

Esta sepa inusual empieza provocando síntomas similares a los de un resfriado común: escurrimiento nasal y tos. Rápidamente se vuelve más seria, especialmente en niños con asma, llevando a los enfermos a cuidados intensivos. En los casos recientes, el virus está causando parálisis, lo que lleva a los especialistas a preguntarse si se trata de una nueva clase de virus, aún más virulenta que la sepa D68.

Aunque el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) reporta solo unos doscientos casos confirmados con enterovirus, los funcionarios de salud pública y los profesionales de la medicina advierten que este número ni siquiera se aproxima a la cifra real de las personas infectadas o enfermas, pues el CDC no exige a los hospitales o a los laboratorios que informen sobre el número de casos infectados con D68.

De acuerdo con la Dra. Claudia Hoyen del Hospital infantil Rainbow Babies and Children de Cleveland, el enterovirus D68 probablemente ha afectado a cientos de niños únicamente en Cleveland, Ohio. Comenta que únicamente en su hospital ordinariamente reciben cerca de 20 niños que pasan a la unidad de cuidados intensivos cada mes con síntomas de vías respiratorias, que indican infección. La Dra. Hoyen explica que la unidad de cuidados intensivos que hay en el hospital, ha tratado a 80 niños por mes en los últimos dos meses.

Hay historias similares en reportes provenientes de Alabama, Colorado, Georgia, Illinois, Iowa, Kansas, Kentucky, Michigan, Missouri, Oklahoma y Utah.

Hasta ahora, el EV-D68 era un microorganismo miembro de la familia de los enterovirus muy poco común. Quizá conozca algunos miembros de la familia como: Rhinovirus (responsable del resfriado común), Coxsackievirus (famoso por la enfermedad de la mano el pie y la boca) y, el ya mencionado, Poliovirus. Descubierto en 1962, el EV-D68 ha pasado desapercibido, causando solo 6 pequeños brotes entre 2005 y 2011 en las Filipinas, Japón, Países Bajos y EUA. Ya que es muy raro, muy pocos laboratorios cuentan con pruebas para identificar el EV-D68, lo cual explica porque no se tiene idea de toda la dimensión de esta epidemia emergente.

Los funcionarios de salud le siguen diciendo a los padres de familia que "guarden la calma" si sus hijos comienzan con dificultad respiratoria o a faltarles el aire, pero los exhortan a acudir a un servicio de emergencias que cuente con los medios necesarios para brindar atención inmediata a niños. Si eso no es posible, les piden a los padres que llamen al 911.

Hubo un tiempo, no muy lejano, en que todas esas enfermedades virales como la varicela, la rubiola y el polio causaban estragos en los niños estadounidenses. Gracias a las inmunizaciones, esos días parecen haber quedado muy atrás. Sin embargo, la rápida propagación del EV-D68 es un claro ejemplo de qué tan rápido y tan implacablemente puede arrasar una enfermedad infecciosa con una comunidad desprotegida. El rápido esparcimiento del peligroso virus, para el cual no se tiene vacunas o medicamentos antivirales, debería de servir como una llamada de atención para todos nosotros.