Argentina celebra orgullosa la "histórica" terminación de su satélite y próximo lanzamiento -- actualizada

2 de septiembre de 2014

1 de septiembre de 2014 — A primeras horas del domingo 31 de septiembre se congregaron miles de argentinos orgullosos y emocionados en el aeropuerto internacional de Bariloche, en la provincia de Río Negro, para celebrar el envío del satélite Arsat-1 totalmente terminado, que se embarcó el día anterior en un enorme avión ucraniano de la serie Antonov y despegó hacia la Guayana Francesa, desde donde se lanzará en octubre.

La terminación y traslado del Arsat-1, construido por la compañía paraestatal INVAP con personal y tecnología totalmente argentinos, fue descrita por el jefe de gabinete Jorge Capitanich como un acontecimiento "histórico, de significado mundial". Al lado de Capitanich estaba el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, el director general de INVAP, Héctor Otheguey, el alcalde de Bariloche y muchos otros dignatarios locales y provinciales. "Nadie esperaba la espontánea convocatoria que se dio en forma ordenada" de tantas personas en el aeropuerto y alineados a lo largo del camino, informó hoy RioNegro.com.

La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner envió un twiteo sobre la terminación del Arsat-1 con el mensaje de que demuestra "la capacidad de generar tecnología por la inversión del Estado y por los recursos humanos altamente calificados". No hay más de ocho países en el mundo que tienen la capacidad de construir satélites geoestacionarios de esta complejidad, dijo. Tomen nota: "Esto no es milagro, ni suerte, tampoco viento de cola. Es voluntad política, decisión de gobierno y política de Estado", que empezó cuando su finado esposo Néstor Kirchner tomó posesión en mayo del 2003. "No tengas dudas", señaló, y agregó que"siempre es un buen ejercicio para el alma y el corazón sentirse orgulloso de las cosas que va logrando Argentina".

Con Arsat-1, explicó, Argentina podrá así proteger las dos órbitas geoestacionarias que le fueron asignadas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, logrando una especie de "soberanía satelital",  ya que Gran Bretaña intentaba apoderarse de uno de esos espacios asignados a Argentina. Enfatizó que con esta tecnología, Argentina le podrá ofrecer servicios televisivos, de Internet y otras comunicaciones al resto de Iberoamérica.

Bariloche es sede del Centro Atómico Bariloche, el cual es el principal instituto educativo en Iberoamérica para el entrenamiento de los ingenieros nucleares y científicos. El centro cívico local fue sede de un "festival satélite" organizado para celebrar el evento, que incluyó un quiosco del INVAP en donde se mostraba una réplica del satélite Arsat-1 y se explicaba con material televisado o escrito la importancia tecnológica. El Director General de INVAP Otheguey destacó que la terminación del Arsat-1 "es uno de los mayores desafíos del país en materia de desarrollo espacial y es posible gracias a las políticas de Estado y más de un millón de horas de trabajo de distintos organismos y empresas que participan en la misión, cuyo profesionalismo y espíritu de cooperación está marcando un hito en la historia de la ciencia y la tecnología del país".