Representantes del programa nuclear de Argentina le hablan a los bolivianos: Solo los proyectos más audaces son exitosos

25 de agosto de 2014

25 de agosto de 2014 -– Más allá de sus beneficios económicos, llegar a controlar la energía nuclear sienta las bases para que una nación sea verdaderamente independiente, y crea un equipo de gente preparada para controlar problemas complejos de todo tipo, le dijo Leonardo Sobehart, director de Nuevos Negocios, División Proyectos Nucleares, de INVAP, la compañía argentina de tecnología avanzada, en entrevista a la revista Reporte Energía.

La entrevista a Sobehart fue parte de los preparativos a las pláticas sobre energía nuclear que se realizaron los días 20 y 21 de agosto en el VII Congreso Internacional Bolivia Gas y Energía 2014, en Santa Cruz, Bolivia, donde el vicepresidente boliviano Álvaro García Linares señaló que la energía nuclear es el "fuego" de los siglos 20 y 21, y Bolivia tiene que dominarlo. Sobehart habló en el Congreso también.

El gobierno de Bolivia ha asumido el compromiso de lograr que Bolivia domine y utilice esta tecnología, pero la tarea de organizar a la nación para cumplir este propósito apenas está empezando. Soberhart fue muy claro al decir que las decisiones sobre que tan rápido se logre esto, o de cómo hay que estructurar el programa en Bolivia, no son decisiones que él deba hacer, más sin embargo aportó su valiosa comprensión de lo que se requiere para lograrlo, y citó el espíritu que ha guiado a Argentina y que guió a Estados Unidos en el período de John F. Kennedy.

"Acercar a la gente a la ciencia es el mayor desafío. Cómo hacer eso, es tarea de la dirigencia política", dijo Sobehart, y puso como ejemplo el caso de John F. Kennedy, quien estableció como meta que Estados Unidos llevara al hombre a la Luna; llevar a cabo un propósito como ese puede mover a toda la sociedad, señaló Sobehart.

"Son los estadistas quienes encuentran el proyecto movilizante" para sus naciones, afirmó. "Desarrollar tecnología es un camino largo y difícil que requiere determinación y perseverancia, ya que continuamente hay que enfrentar nuevos desafíos. Pero sus beneficios a mediano y largo plazo son innegables para el mejoramiento de la calidad de vida de la población y la independencia de una nación.

"Se trata de desarrollar la capacidad propia de resolver problemas sociales cada vez más complejos. Esto solamente se puede lograr con una clara determinación de la dirigencia política de un país, sabiendo que uno solamente verá parte del proceso que origina. Pero seguro que la nación terminará gozando de los frutos.

"Lo más difícil es elegir los diferentes problemas a resolver. Si el desafío no es suficientemente ambicioso no habrá ningún avance real en la capacidad", señaló Sobehart. Así mismo, puso de relieve que la energía nuclear y la ciencia en general, son un instrumento de independencia política y económica. "Sería bueno que la gente no confundiera a la ciencia y tecnología como una herramienta de colonización, sino todo lo contrario, como un instrumento de independencia", subrayó Sobehart.

Cuando le preguntaron qué ha aprendido Argentina del proceso para desarrollar la energía nuclear, Sobehart respondió lo siguiente:

"La energía nuclear en la Argentina no solamente ha contribuido a satisfacer las necesidades básicas de la población en energía, salud, industria, agricultura, minería y seguridad, sino también ha generado un efecto sinérgico para el desarrollo de la infraestructura educativa, científico, tecnológica, e industrial del país.

"Tras más de seis décadas de esfuerzo continuado, la actividad nuclear se convirtió también en un pilar fundamental de la capacidad exportadora del país en bienes y servicios de alto valor agregado, que sirvió de sustento y modelo a otras ramas del conocimiento, tales como la aeroespacial.

"Argentina cuenta con la capacidad redundante para diseñar, construir y operar en forma segura cualquiera de las instalaciones del ciclo de combustible nuclear...

"En la actualidad nuestro mayor reto es, tal vez, finalizar la construcción de nuestro propio diseño de central nuclear de potencia, probarlo y finalmente agregarlo a nuestra gama de productos. Reto que emprendimos hace más de veinte años, pero hoy estamos cerca de lograr".