Egipto entrenará las fuerzas armadas de Libia

29 de agosto de 2014

29 de agosto de 2014 — Al concluir la reunión del Presidente egipcio, Abdel Fatah al-Sisi y el ministro de Relaciones Exteriores de Libia, Mohamed Abdel-Aziz, en El Cairo el 26 de agosto, Egipto ofreció entrenar al ejército de Libia, de acuerdo con los informes del El Cairo Post. "El Presidente (al-Sisi) dijo que las puertas estaban abiertas para el entrenamiento del ejército libio" dijo Abdel-Aziz, parado junto a su homólogo egipcio, Sameh Shoukry.

Abdel-Aziz agregó que el Presidente al-Sisi le había dicho a la delegación que la Academia de Policía de Egipto estaba abierta para el entrenamiento de la policía libia, y destacó que al-Sisi les aseguró que la seguridad de Libia era parte de la estabilidad de Egipto y de toda la región.

Esto sucedió luego de que el lunes se reunieran para discutir sobre la situación en Libia los ministros de Relaciones Exteriores de los países vecinos, entre ellos Túnez, Argelia y Libia, bajo el patrocinio de Egipto. La delegación libia en el Cairo incluyó a Abdel-Aziz; el presidente de la Cámara de Representantes de Libia, Oqayla Saleh; y el jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas de Libia, Abdel Razak al-Nazoury. Nazouri dijo en la conferencia que su país podía construir un nuevo ejército libio con la cooperación de Egipto.

Por otro lado, el ministro de Relaciones Exteriores Shoukry, rechazó las acusaciones hechas la semana pasada por el New York Times de que Egipto había permitido el uso de sus bases para que los aviones de combate de los Emiratos Árabes Unidos bombardearan objetivos en territorio libio. El Times había informado también que los cuatro altos oficiales estadounidenses que hicieron la acusación también se quejaron de que las incursiones los habían tomado por sorpresa y que el gobierno de Obama estaba muy enojado de que Egipto no le hubiera notificado a Washington con antelación. Lyndon LaRouche dijo que esto era muy comprensible, y se preguntó, "¿Por qué le tienen que decir a Obama? Él no está invitado a la fiesta. Quizá tenga mal aliento; llamémosle el factor halitosis en la historia mundial".