Argentina se defiende de la guerra financiera de los bancos extranjeros; algunos ya están haciendo maletas

29 de agosto de 2014

29 de agosto de 2014 — El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner está tomando medidas sistemáticamente en contra de los bancos extranjeros que operan en Argentina y que no cumplen con las leyes nacionales, y en vez de esto participan en la guerra financiera dirigida por Londres en contra del país.

En su discurso del 7 de agosto, la Presidenta Fernández había lanzado una advertencia en contra de la sucursal local del Citibank: obedece nuestras leyes y págale a los tenedores reestructurados cuyos bonos se rigen por las leyes argentinas, o tendrás que enfrentar la probabilidad de un cierre. La sucursal del Citibank, dijo, es un banco argentino que tiene accionistas extranjeros. "En su calidad de banco argentino" dijo, "esperamos que obedezca las leyes argentinas" y les recordó que "la autoridad reguladora que le concedió el derecho a operar aquí es el Banco Central de la República de Argentina".

El 13 de agosto, agentes fiscales allanaron las oficinas matrices y otras dos oficinas del HSBC —conocido desde hace mucho tiempo como el banco central del narcotráfico internacional manejado por Londres— en busca de documentos relacionados al caso de evasión fiscal y lavado de dinero sucio iniciado en su contra en febrero pasado.

El 26 de agosto, el Jefe de Gabinete argentino Jorge Capitanich anunció que se le revocó la licencia para operar al Banco de Nueva York-Mellon (BoNY), entre otras cosas por violación de los términos de su contrato como fideicomisario de los tenedores de bonos reestructurados, a pesar del hecho de que el gobierno argentino había transferido los fondos necesarios a las cuentas del BoNY.

Lyndon LaRouche considero que estas acciones son más que justas. "¿Por qué no?", comentó hoy. "Eso está muy bien. Los brasileños se van a divertir de lo lindo con esto. Van a decir "Oh, nosotros no lo hicimos, pero ya saben cómo son los argentinos".

Incluso antes de que se le revocara el permiso para operar al Banco de Nueva York, el gobierno de Fernández ya había prohibido la operación en el país de los siguientes bancos extranjeros: ING Bank y Rabobank (Holanda); Commerzbank (Alemania); Credit Agricole and Natixis (Francia); Discount Bank of Israel; Lloyds y Standard Chartered (Reino Unido); UPS y Wells Fargo (Estados Unidos).

Los bancos extranjeros que todavía operan en Argentina y que forman parte del quebrado sistema bancario trasatlántico, tienen mucho que perder si no se corrigen. Para marzo del 2014 había cinco bancos extranjeros en la lista de los 12 bancos más importantes de Argentina, contabilizando cerca de un 20% del total de los activos del sistema bancario.

** Banco Santander: número 3 en el país con 7.2% de los activos totales;

** BBVA: número 5 con 5.8% de los activos totales;

* HSBC: cuyas oficinas fueron allanadas, es el número 7 con 4.0% de los activos;

** Banco de Boston: número 10 con 3.2% de los activos totales; y

** Citibank: que está amenazado con retirarle la autorización para operar, es el número 12 con 2.7% de los activos totales.