Helga Zepp-LaRouche en China: Está de nuevo en marcha un renacimiento prometeico en el mundo

27 de agosto de 2014

27 de agosto de 2014 — Helga Zepp-LaRouche, fundadora y presidenta del Instituto Schiller en Alemania, tuvo una destacada participación en la conferencia internacional sobre la Nueva Ruta de la Seda, celebrada el 25 y 26 de agosto en la Universidad de Lanzhou [1] en la provincia de Gansu en el noroeste de China, sobre el tema de la Nueva Ruta de la Seda. Según los informes publicados, se congregaron más de 100 funcionarios y expertos de 21 países bajo el tema "Un cinturón y una ruta", [2] entre ellos oradores prominentes de Rusia, India y por supuesto de China misma. El discurso que dio la señora Zepp-LaRouche ante la conferencia abordó el tema "La ruta de la seda en el siglo 21 es la piedra angular de la paz y el orden".

La conferencia se celebra en un momento en que el planeta entero pasa por una transformación profunda, la antesala de lo que Lyndon LaRouche ha llamado el mayor renacimiento que haya producido hasta la fecha la humanidad, cuyos protagonistas principales son los mismos países y líderes intelectuales que estuvieron representados en la Universidad de Lanzhou.

A través de años de trabajo, décadas de procesos organizativos y de hecho, siglos de batallas intelectuales sobre la naturaleza del hombre, estas fuerzas han echado a andar un proceso que se hizo patente en el escenario mundial desde el 15 y 16 de julio, en la reunión cumbre de los BRICS y las naciones de América del sur (Unasur). A partir de entonces, en el corto período de las seis semanas que han transcurrido, las naciones del BRICS y sus aliados le han dado un lección objetiva a lo que resta del mundo (entre ellos Estados Unidos y Europa) que necesita aprender y seguir. Es una lección que no solo tiene que ver con políticas económicas como tales, sino también sobre dejar a un lado el miedo y tomar control de las políticas que se adopten, así como también manifestar un absoluto desdén por el títere británico Barack Obama y todo lo que él representa, un desdén que se tiene totalmente merecido.

Hoy Lyndon LaRouche puso de relieve que lo que se tiene que entender, incluso entre personas de nuestra organización, es que son las ideas, no las cosas, las que tienen el poder real sobre el universo. Los acontecimientos en torno al BRICS y sus aliados es lo que representa el movimiento de LaRouche; tenemos poder real, dijo, porque nuestras ideas están fructificando ahora, y hasta un tonto lo puede ver. Por ejemplo, agregó LaRouche, no pongan tanto énfasis en la fusión como tal, por importante que sea, no es el asunto fundamental. No es más que un síntoma, un efecto del poder real, que es el principio prometeico de la creatividad misma, tal y como se discutió este concepto hoy en el informe semanal del "Nuevo Paradigma para la humanidad" [3] en LPAC-TV.

Dejen de prestarle tanta atención al dinero, recalcó LaRouche. El dinero no es lo que hace girar al mundo; es la actividad productiva, ella misma producto de la mente del hombre. Y más aún, agregó, estas ideas se están poniendo "de moda" entre las naciones del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), Argentina, Egipto y otros lugares.