Argentina se la cobra al imperio, otra vez; le ofrece a los acreedores nuevo canje de bonos bajo la jurisdicción de Argentina

21 de agosto de 2014

21 de agosto de 2014 — En otra afirmación más de su soberanía nacional, la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, anuncio el martes en la noche en un discurso que se transmitió por televisión nacional, que le envió un proyecto de ley al Congreso, para ofrecerle a los tenedores extranjeros de bonos la opción a de aceptar un canje de deuda soberana que se regirá por las leyes de Argentina, en vez de las leyes de Estados Unidos, y designará como nuevo agente fiduciario a Nación Fideicomiso Sociedad Anónima, del Banco La Nación, para reemplazar al Bank of New York-Mellon (BoNY). El proyecto de ley se titula "Ley del pago soberano local de la deuda exterior de la Republica Argentina".

La cloaca mediática y los especuladores de Wall Street y de la City de Londres se han vuelto locos con esto y gruñen que el canje propuesto es una locura y que no es mas que otra artimaña de Argentina para "evadir" la sentencia del juez federal Thomas Griesa, que ha bloqueado el pago que hizo Argentina de $535 millones de dólares a los tenedores de bonos que aceptaron la reestructuración de la deuda, y desobedecer "la ley". Ellos pronostican que es muy posible que los tenedores de bonos no lo acepten.

Pero no estén tan seguros. Como indico hoy Axel Kiciloff, ministro de Economía y Finanzas de Argentina, la legislación anunciada fue elaborada con mucho cuidado, y es claramente una opción en la que hemos estado trabajando por mucho tiempo. "No es una ley convulsiva" de ninguna manera, afirmo. No es un cambio de jurisdicción, sino una nueva "forma" de asegurar que Argentina pueda seguir cumpliendo con sus obligaciones de deuda externa, tal y como lo ha venido haciendo desde el 2005.

La Presidenta Fernández puso de relieve que esto es un canje completamente voluntario, y que el proyecto de ley que lo autorizaría se debatirá en el Congreso como lo estipula la Constitución. Pero agrego que, para Argentina ya fue suficiente. A "lo que la Argentina se niega y cualquier otro país se negaría, es a ser extorsionado". Los fallos del juez Griesa han impedido que se hagan los pagos a los legítimos tenedores de bonos que participaron en la reestructuración de la deuda en el 2005 y en el 2010. De modo que ahora el gobierno tomo la decisión de actuar para garantizar un tratamiento justo para el 100% de los tenedores de bonos, y que puedan cobrar los fondos que les pertenecen.

Si los buitres desean participar en este nuevo canje, en los mismos términos que los tenedores de bonos reestructurados, son bienvenidos a hacerlo, dijo Fernández. Y como una muestra de buena fe, añadió que el nuevo proyecto de ley propone que se deposite en una cuenta especial en el Banco Central, el dinero que ellos hubieran recibido si hubieran participado en la reestructuración original.

En su discurso, la Presidenta de Argentina destacó que la deuda de su nación no se pagó con el hambre del pueblo, "se cumplió con crecimiento e inclusión social para todos los argentinos" cosa que "está faltando hoy en muchas partes del mundo". El amplísimo apoyo internacional que Argentina ha recibido, dijo, muestra que vivimos "en un nuevo orden global" cuya prioridad es el desarrollo económico y humano.

La Presidenta Fernández recalcó también que ella toma estas acciones, "no para mi Gobierno porque a mi me falta muy poco tiempo para terminar mi mandato, esto es para los futuros gobiernos, no es para el mío, es para los futuros gobiernos, es para las futuras generaciones, porque si yo firmara lo que algunos pretenden, la bomba no explotaría ahora. Al contrario, seguramente habría aplausos, seguramente encontraría titulares maravillosos en los diarios y seguramente, bueno, encontraría a alguien que vendría a prestarle nuevamente [dinero] a la Argentina... Pero entraríamos nuevamente en esa ronda infernal de endeudamiento que es, precisamente, lo que nos ha tenido totalmente sujetados durante tanto tiempo y que fue lo que permitió que durante décadas, generaciones y generaciones no creyeran en nuestras posibilidades". Ha sido un honor, dijo en su capacidad como Presidente "de todos los argentinos", trabajar para aligerar a la nación de su pesada deuda, al tiempo de "generar trabajo para todos los argentinos, de generar dignidad para todos los argentinos".

"Lo siento como un compromiso que excede lo meramente coyuntural, lo meramente momentáneo o de la etapa, para ingresar decididamente en lo histórico".