Presidenta de Argentina, Cristina Fernández: dirigir implica entender la historia, y "distinguir lo estratégico de lo táctico"

2 de agosto de 2014

2 de agosto de 2014 — El 31 de julio, día en que Argentina fue forzada por los fondos buitre sanguinarios y sus patrocinadores imperiales a caer en un dizque "default técnico", la Presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner dio varios discursos, en ocasión de la firma de acuerdos de reestructuración de la deuda de 13 provincias. Abordando la situación actual de su país, ella habló de temas universales, concentrándose en especial en el gran número de jóvenes presentes en el público.

Ahora, dijo, es el momento para una verdadera unidad nacional, elevándose por encima de los partidos y las facciones, para "defender el futuro". La política, explicó, "es, precisamente, la historia, la historia de generaciones... Yo me siento comprometida con esas generaciones, con las que pasaron, con las que están y con las que vienen", afirmó Fernández. A los "chicos" les dijo "¡lean la historia!". Y señaló con vehemencia: "Que nadie se engañe, dirigente es el que entiende la historia, es el que interpreta adecuadamente la realidad, es el que sabe distinguir lo estratégico de lo táctico... y orienta a sus pueblos y a sus propias fuerzas en dirección al triunfo".

Cristina Fernández recordó que una de las grandes fortalezas de su finado esposo, el ex Presidente Néstor Kirchner, fue, como "nos dijo él, cambiar lo que nos decían que no podía ser". Nos dijeron que "si no hacíamos lo que nos decía el Fondo Monetario Internacional nos caíamos del mundo, y el dijo, no, no nos caemos del mundo... Y nos sirvió para romper esquemas, para romper los moldes preestablecidos, para romper las estructuras mentales... El vino para romper los límites que nos habían puesto desde afuera, y extendió los límites para todos".

Fernández recordó que en febrero del 2004, cuando Argentina se encontraba devastada, él le dijo a los financieros que el país solo podía pagar el 25% de su deuda, advirtiendo que "si se paga más se va a pagar como en la década del 90 con el hambre del pueblo y será un nuevo genocidio sobre las espaldas del pueblo argentino que nosotros no podemos volver a permitir". Y agregó: "Queremos convivir integrados a un mundo, pero también es hora de que ese mundo les ponga freno a los fondos buitres, y a los bancos insaciables que quieren seguir lucrando con una Argentina que está quebrada y doliente, que necesita la mano solidaria del mundo para resurgir".

Lo que ha sucedido hoy en Argentina, explica la Presidenta Fernández es que "en el fondo sentimos pena, porque el mundo requiere de un sistema diferente, un sistema más justo y equitativo, en todo sentido". El mundo actualmente es "profundamente injusto y profundamente violento. No solamente violento en la violencia de la guerra. Esto que nos toca vivir a los argentinos, también es violencia. Porque los misiles cuando son de la guerra, cuestan vidas de niños, de mujeres, y cuando son de los misiles financieros, como nos mandaron los misilazos del 2001, también costaron vidas en la Argentina costaron sueños, costaron ilusiones, costaron muchas cosas". En la situación actual, dijo ella, los argentinos deben mantener la calma, porque la vida continúa. "Me siento con una responsabilidad muy grande como Presidenta de todos los argentinos" enfatizó, "y realmente, me siento con una responsabilidad frente a la historia también".

Dejando bien claro que Argentina esta actuando desde una posición de fortaleza, porque tiene otras opciones aparte de capitular ante las fuerzas del imperio, la Presidenta Fernández informó que el gobierno utilizará todos los instrumentos legales que tenga a su disposición para tratar con la situación actual, y tiene la voluntad de dialogar. Pero la gente tiene que estar clara. "¿Y saben qué? Yo creo que el nudo de la cuestión es este: saben que si hay un país viable, es la Argentina. ¿Saben por qué? Porque tenemos 4 cosas fundamentales para el siglo XXI: tenemos la energía, nos vamos a autoabastecer; tenemos alimentos... somos el octavo país en territorio en el mundo... nuestro territorio es habitable y casi cultivable por todos lados... Tenemos además recursos humanos muy, pero muy calificados, y hemos puesto en la ciencia y en la tecnología mucha inversión. Por eso, porque somos un país y volvemos a ser un país viable, es que nos quieren tumbar".

Ahorita la misión es mantener una "unidad monolítica con todos los argentinos, porque es, repito, la salida para el futuro. Yo soy el presente y un cachito así chiquitito de futuro de días; ustedes son el futuro de los próximos años y todos ustedes tienen que defender lo que hemos logrado".