Respaldo unánime en la OEA a la Argentina recuerda la movilización de 1982 en torno a Las Malvinas

1 de julio de 2014

1 de julio de 2014 — En sesión especial del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en Washington este lunes 30 de agosto, los embajadores de América del Sur, América Central, Caribe y México aprobaron por aclamación, con estruendosos aplausos, la solicitud de Argentina de convocar a una reunión especial de Ministros de Relaciones Exteriores para el 3 de julio, a fin de discutir el tema de la "Restructuración de la deuda soberana: el caso de Argentina y sus consecuencias sistémicas". Van a hablar en esa sesión los ministros de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman y de Finanzas, Axel Kicillof.

Estados Unidos se quedó totalmente aislado, luego de que su representante alterna, Margarita Riva, se negó a unirse al voto por aclamación, permaneciendo sentada con cara de piedra mientras todos a su alrededor aplaudían. Después dijo que si la votación se hubiera realizado levantando la mano, EU se hubiera abstenido.

En medio de declaraciones resueltas, a veces apasionadas en apoyo a Argentina, que hacia recordar el fermento que estalló en torno a la guerra de Las Malvinas en 1982 (una de cuyas piezas centrales fue la intervención de LaRouche), la insistencia de Riva sobre las reglas de procedimiento, quejándose de que Argentina no había seguido el protocolo al pie de la letra para solicitar la sesión del 3 de julio, y luego exigiendo una reunión para el 1 de julio nomás para discutir el orden del día y otros "asuntos de procedimiento" —sin referirse en ningún momento al tema central planteado por Argentina— puso de manifiesto la necesidad absoluta de sacar a Barack Obama del cargo. Solo deshaciéndose del títere británico Barack Obama va a poder Estados Unidos entablar un dialogo significativo con las naciones de las Américas y el mundo, para analizar los asuntos urgentes que enfrenta la humanidad, en vez de hacerle el juego a la reina para despoblar el mundo, si no es que hacerlo estallar.

El Representante Alterno de Argentina ante la OEA, Julio César Ayala, presentó el caso de Argentina, argumentando que se justificaba la solicitud de convocar a los Ministros de Relaciones Exteriores dado que "se trata de una cuestión que excede los aspectos financieros; es una cuestión de política internacional que tiene implicancias y consecuencias de índole global y sistémicas —una cuestión que debe ser expuesta y comprendida... es de interés común para todos los Estados de América". En referencia al impresionante respaldo internacional que ha recibido Argentina, Ayala advirtió que cualquier país que busque reestructurar su deuda en el futuro, podría verse amenazado como se ha visto amenazada Argentina, si prevalecen los buitres.

El representante interino de Brasil, Breno Dias da Costa, fue el primero en hablar después de Ayala, agradeciéndole la "claridad" de sus declaraciones y advirtiendo después que el fallo de la Corte Suprema de EU en respaldo de los buitres "sienta un precedente sumamente peligroso y eso podría dar margen a problemas futuros no solo para Argentina sino para cualquier país que trate de pagar su deuda... Nos afecta a todos", dijo. Cuando hubieron concluido todos los discursos, intervino de nuevo el embajador brasileño, proponiendo que en vez de votación expresada verbalmente, fuera una votación por aclamación. Estuvieron de acuerdo y el salón "votó" irrumpiendo en aplausos.

Hablaron aproximadamente 20 embajadores ante el grupo e incluso aquellos que estaban indecisos sobre respaldar a Argentina, como algunos gobiernos caribeños que forman parte de la Mancomunidad Británica, terminaron apoyando la solicitud, admitiendo que había temas sobre endeudamiento, desarrollo, derechos humanos y económicos implicados en el caso de Argentina que eran demasiado importantes como para dejarlos de lado.

Uno de los oradores más apasionado fue el embajador de Ecuador, Marco Albuja Martínez, quien repasó en detalle cómo los fondos buitre hacen presa de "los países mas pobres", especialmente los de África, para saquearlos. "Es una llamada de alerta para todo el continente", dijo. "Necesitamos una nueva arquitectura financiera... Estamos en el reino de la supremacía absoluta del capital sobre el ser humano y sobre la soberanía de los Estados", aseveró. "Los fondos buitres que están sobrevolando Argentina son exactamente los mismos que en los últimos 6 años atacaron los países de África. Compraron deuda externa de 1 millón de dólares en 200,000 dólares y demandaron por 40 millones de dólares a los países más pobres de la Tierra". Advirtió que ninguna nación va a estar a salvo si se permite que prevalezca el fallo de la Corte Suprema de EU.

El embajador de Perú evocó la movilización de 1982 a favor de las Malvinas, destacando que "esta no es la primera vez que apoyamos a Argentina. Lo hicimos durante las Malvinas, y ahora lo estamos haciendo de nuevo. Si Argentina lo solicita, la OEA no puede permanecer en silencio".

Al final de la sesión, el Secretario General de la OEA José Miguel Insulza acordó invitar a representantes del FMI, Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a las sesiones del 3 de julio.