Vitrenko: apoyen negociaciones pacíficas, ¡no una "Operación Especial" en Ucrania!

14 de abril de 2014

14 de abril de 2014 — La doctora Natalia Vitrenko, presidenta del Partido Socialista Progresista de Ucrania, lanzó hoy un llamado urgente a las potencias mundiales para que apoyen "negociaciones pacíficas"que desactiven la situación de violencia en el sureste de Ucrania, en vez de apoyar incondicionalmente al gobierno de Kiev, instalado mediante un golpe de Estado y a su anunciada "operación especial".

Vitrenko describió el marco de la crisis de la siguiente manera: "Washington y Bruselas, desafiando todas las normas de las leyes internacionales, que prohíben la interferencia en los asuntos internos de Estados soberanos, organizó un golpe de Estado armado en Ucrania". Es más, escribe, "funcionarios occidentales, flojos, analfabetos y con compromisos políticos han volteado todo, calificando un golpe de Estado neonazi como levantamiento popular". Se pregunta si Angela Merkel, Francois Holland, Barack Obama y Bronislaw Komorowski han olvidado "cómo empezó la Segunda Guerra Mundial, y el papel que tuvieron los nazis en desatarla".

En febrero y marzo, Vitrenko y compañeros suyos del Frente de Resistencia Nacional en contra de la Eurocolonización de Ucrania hicieron un gira por Paris, Estrasburgo, Milán y Florencia, denunciando que el apoyo occidental al golpe en Ucrania iba a profundizar la crisis y aumentar el peligro de una Tercera Guerra Mundial.

En su nueva declaración, destaca que quienes hoy "envían fuerzas especiales y a los bandidos armados del Sector Derecha a Donbass" son la misma gente que "antier estaban gritando consignas en la Euromaidan, como 'Ucrania para los ucranianos', 'Cuchillo a los moscovitas', 'Gloria a la Nación, Muerte a los enemigos' a la vez que juraban, ante el retrato de Stepan Bandera, lealtad a su ideología".

Vitrenko apoya a los ciudadanos del Donbass (cuenca del río Don), así como también de las ciudades como Kharkov y Odessa que protestan "en contra de la transformación de Ucrania en una reservación nazi, un enemigo de Rusia y carne de cañón de la OTAN", porque " a diferencia de los zombies en Washington y Bruselas, los habitantes del sureste de Ucrania recuerdan los sacrificios heroicos de sus padres y abuelos, que defendieron nuestro país (y al mundo entero) en contra de los nazis alemanes y ucranianos".

El 19 de febrero, recuerda Vitrenko "todos los embajadores de la Unión Europea (UE) se apandillaron para impedir que Yanukóvich llevara a cabo una operación antiterrorista en contra de las guerrillas armadas de la Euromaidan. Hasta le prohibieron usar el término 'terroristas' en contra de estos 'manifestantes pacíficos' como le llamaron ellos a los bandidos armados hasta los dientes. El 21 de febrero, en el acuerdo entre Yanukóvich y la oposición, los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania, Francia y Polonia impusieron un punto sobre que "la inaceptabilidad de cualquier uso de la fuerza por parte de las autoridades". ¿Por qué entonces, ahora, esos funcionarios europeos se han convertido en vampiros en busca de sangre, exigiendo que se reprima por la fuerza un levantamiento realmente popular en el sureste, calificando cínicamente de 'separatistas' a los insurgentes y fantaseando sobre huellas rusas, también?

Vitrenko acusa "al carácter nazi de las autoridades actuales y su política hacia la OTAN" por haber "perdido Crimea y desencadenado protestas populares masivas en el sureste de Ucrania". En conclusión, escribe, "¡Paren! Más vale que los golpistas no le nieguen a la población el derecho a manifestar su opinión y a defender sus intereses vitales, o el derecho del pueblo a ser el origen de donde emana el poder! ¡La situación solo se puede salvar con una amnistía inmediata a todos los activistas del sureste y un proceso de negociaciones pacíficas, en vez de una operación especial!".