Las redes de Gene Sharp tienen en la mira a Argentina, Brasil, y Venezuela para un cambio de régimen

15 de marzo de 2014

15 de marzo de 2014 — Argentina, Brasil, y Venezuela están en la mira de una desestabilización y un cambio de régimen al estilo de Ucrania, advirtió Luiz Alberto Moniz Bandeira, ex diplomático brasileño, en una entrevista que le dio al blog cafenapolitica el 2 de marzo.

Moniz, vinculado a redes nacionalistas en Brasil, documenta la metodología de Gene Sharp que impulsan las ONG financiadas desde el exterior —como la Fundación Sociedad Abierta de George Soros, la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), la fundación Freedom House y la agencia del Departamento de Estado estadounidense USAID, entre otras— que estuvieron involucradas en el golpe de Estado anticonstitucional contra el gobierno legítimo de Ucrania, del Presidente Victor Yanukóvich, y la imposición en su lugar de un gobierno con bases nazi-fascistas.

Moniz se equivoca, sin embargo, al endilgarle toda la culpa de estos acontecimientos a "Washington", y no entiende que Barack Obama —así como George W. Bush antes que el— es un títere del imperio británico, y que el plan de cambio de régimen y el cerco de la OTAN y las provocaciones contra Rusia, que de modo correcto él identifica, están dirigidas desde Londres. Se le escapa por completo tanto el pedigrí británico de Obama, como el de Gene Sharp.

No obstante, su denuncia es útil. En su libro más reciente, La segunda guerra fría, y en varias entrevistas recientes, Moniz subraya que el aparato de Gene Sharp tiene un alcance global, luego de haber desestabilizado a Libia (y asesinado brutalmente a Gaddafi), Siria, Georgia, y gran parte del mundo árabe. Añade que en Iberoamérica, estas mismas redes están actuando en Venezuela, y buscan crear otra "Ucrania" derrocando al presidente Nicolás Maduro. "Si Maduro es derrocado", advierte, "entonces se va a extender la presión hacia Argentina, y le va a seguir rápidamente Brasil". No sería muy difícil hacer explotar a Brasil, advirtió. Las redes financiadas desde el exterior que organizaron las enormes protestas y la violencia del 2013, están todavía allí.

Una protesta a nivel nacional que buscaba derrocar a la Presidenta argentina, Cristina Kirchner –-uno de los blancos principales de Londres y de Wall Street—- estaba planeada para el 13 de marzo siguiendo el típico modus operandi de Gene Sharp de defender la "democracia" y pelear contra la "corrupción". En Ecuador, el Presidente Rafael Correa advirtió a mediados de febrero que quien ganó las elecciones a la alcaldía de Quito, Mauricio Rodas, cuyo movimiento "demócrata" está financiado por la NED, la USAID y otras ONG relacionadas, tiene la intención de desestabilizar el país, siguiendo el modelo de Venezuela.