LaRouche: La Unión Aduanera Euroasiática y el fin del viejo sistema imperial, un buen comienzo para el año nuevo

27 de diciembre de 2013

27 de diciembre de 2013 —- Lyndon LaRouche comentó sobre las enormes implicaciones de la reunión que tuvieron la víspera de Navidad en Moscú los jefes de Estado del Supremo Consejo Económico Eurasiático, en donde los Presidentes de Bielorrusia, Rusia y Kazajstán ajustaron los detalles de la creación de la Unión Económica Eurasiática para iniciar en enero de 2015. Estuvieron presentes los jefes de Estado de Armenia y Kirguistán, quienes se integrarán en el transcurso de 2014, y el primer ministro de Ucrania participó como observador; el Presidente de Ucrania, Viktor Yanukovych ha declarado anteriormente que Ucrania está analizando cuales documentos de la Unión Aduanera puede suscribir.

"Vean un poco de la historia, la historia de estos territorios, es muy clara", dijo LaRouche. "Si consideran esa Unión, vean ¿qué tanto territorio de Eurasia incluye? Es mucho". (Nótese que Ucrania, por ejemplo, es el país más grande de Europa, luego de Rusia. Y observen el tamaño de Kazajstán en el mapa).

"Esto va a causar un gran alborto en Europa", señaló LaRouche. "Esto lleva a la idea postimperial", dijo LaRouche. "Es el fin del viejo sistema. El viejo sistema representado en la región transatlántica, está muerto. Excepto que Estados Unidos existe, ¿pero donde se ubica? ¿Cuáles son las relaciones? Porque, el viejo sistema imperial está acabado. Esta integración eurasiática no es un nuevo sistema imperial. Se trata de un nuevo concepto de la categoría del Estado".

El Supremo Consejo Económico Eurasiático es el organismo que gobierna la Unión Aduanera y Espacio Económico Común de Rusia, Bielorrusia y Kazajstán. El Presidente ruso, Vladimir Putin, señaló que la integración eurasiática "crea condiciones para el desarrollo dinámico de nuestros países", e informó que a pesar de las adversas condiciones económicas globales, el mercado común de los tres países miembros se triplicó entre el 2010 y el 2012.

Putin destacó que en ese intercambio comercial, "se ha ido reduciendo la proporción de materias primas en las operaciones de exportación-importación... Me gustaría subrayar que esto es parte importante de nuestro trabajo conjunto. Estamos reduciendo el comercio mutuo de materias primas y estamos aumentando el comercio en bienes de alta tecnología".

"Eso es exactamente lo opuesto de lo que sucede en la región transatlántica", señaló LaRouche. "Todo eso ya estaba ahí, en esa dirección, desde el 2011", agregó.

Al día siguiente, 25 de diciembre, se reunió el Supremo Consejo de Estado de Bielorrusia y de Rusia, encabezados por sus Presidentes respectivos, Aleksander Lukashenka y Vladimir Putin, en donde Putin señaló que la cooperación entre ambos países marca la pauta y lo calificó como de "extremadamente importante para el proceso de integración en la era postsoviética". De los acuerdos que ahí surgieron destaca un préstamo de $3,000 millones de dólares para Bielorrusia y un acuerdo de cooperación espacial; Lukashenka por su parte declaró que su país será una potencia espacial. Al igual que Ucrania, aunque en aspectos diferentes, Bielorrusia era un centro de alta tecnología en la era soviética.

"Lo que significa todo esto es muy sencillo", explicó LaRouche, "Antes que todo, el mundo está dividido ahora entre la organización eurasiática como tal, como existe ahora; y lo que era el sistema transatlántico. Esa es la división. Y lo que está sucediendo es que el sistema transatlántico, como está formado ahora, va hacia la desintegración. Y está al borde de intentar la guerra, pero cuando perdieron la opción de Ucrania, perdieron la seguridad de su intención de ganar la guerra".

En ese contexto se refirió a la creciente discusión en torno a las denuncias de Edward Snowden y las acciones anticonstitucionales de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y de su homóloga del Reino Unido que tienen una red de espionaje ilegal en todo el mundo. "Lo que tenemos aquí es un sistema que no tiene una legalidad real, es decir, ningún respeto sistemático por el ser humano. No tiene una política orientada hacia los seres humanos. Es una tiranía; una tiranía intrínsecamente. Se trata simplemente de roer el último bocado de libertad. Lo que ha sucedido ahora es que ese sistema, el sistema transatlántico, ahora está muriendo, de putrefacción. Y la lucha, de nuestra parte, es recuperar nuestra Constitución [en Estados Unidos]. Si recuperamos nuestra Constitución y sacamos a estos zánganos de ahí, esa basura que está ahí [en la Casa Blanca], entonces puede haber una reorganización de las relaciones entre el planeta. Y esa es la meta, porque lo que ha sucedido ahora, lo que ha sucedido con todo esto que hemos discutido sobre los asuntos de Ucrania y Eurasia, todo eso va en una dirección. Y la alianza transatlántica angloamericana ya no tiene libertad total. Ahora está bajo restricciones. Es una restricción marginal, pero es real. Y lo que sucedió con el alunizaje de China ha cambiado todo. Nada está asegurado; hay todavía un estado de guerra potencial, pero todo ha cambiado".

"Tenemos realmente todo un acontecimiento global, y debido a que Estados Unidos ha capitulado frente al control británico, al control imperial británico, Estados Unidos ha perdido su soberanía, y tenemos que recuperarla. Y si la recuperamos, entonces nosotros en Estados Unidos podemos restablecer las relaciones apropiadas con la zona de Eurasia. Y ese será el modo en que lleguemos al siguiente paso tiene que dar la humanidad", concluyó LaRouche.