La Corte Suprema de Portugal anula los recortes a las pensiones

23 de diciembre de 2013

23 de diciembre de 2013 — El pasado jueves 19 del presente, la Corte Suprema de Portugal emitió una decisión unánime que establece la inconstitucionalidad de la ley que ordena recortar en un 10% las pensiones públicas de quienes perciben más de 600 euros al mes (820 dólares). El fallo de la Corte dictamina que el recorte de las pensiones viola "el principio de protección a la confianza" que se establece en el Articulo 2 de la Constitución, porque el interés público que se invoca (la sustentabilidad financiera) no es suficiente para justificar el sacrificio de los derechos y las expectativas legítimas de los pensionados afectados con relación al monto de las pensiones que se les pagaría.

La decisión del tribunal portugués le impone un obstáculo más a los planes del gobierno sobre el presupuesto, enfurece a la "Troika" (FMI, Banco Central Europeo, Comisión Europea) que exige que se recorten las pensiones y los sueldos, y ha elevado los ánimos de la resistencia portuguesa contra la austeridad genocida de la Troika. La decisión del tribunal tiene potencialmente un alcance internacional, sin embargo, se debilita porque el dictamen deja abierto un resquicio por el cual en un futuro se podrían recortar las pensiones, cuando señala que bajo "ciertas condiciones" (por ejemplo, una reforma estructural general) se podrían recortar las pensiones, si se hace de manera "gradual".

El Supremo Tribunal puede haber decidido actuar de manera pragmática, pero es la cuarta vez en el 2013 que rechaza medidas de austeridad específicas, impuestas por el gobierno, por razones constitucionales. Las fuerzas de la oposición se están preparando para, presentar en enero, objeciones constitucionales en contra de otras medidas de austeridad, comenzando con los recortes a los sueldos en el sector público. El gobierno está escarbando para hallar alguna medida genocida alternativa para cubrir el hueco de 380 millones de euros en su presupuesto, resultado de la decisión que tomo el tribunal sobre las pensiones, y está revisando "muy, pero muy cuidadosamente" a que se refiere el dictamen del tribunal con eso de "ciertas condiciones", de tal modo que el recorte de las pensiones pueda ser constitucionalmente aceptado.

El primer ministro Pedro Passos Coelho, un asesino de sangre fría cuando se trata de satisfacer las exigencias de la Troika, prometió que el gobierno "garantizará a nuestros acreedores y socios" que Portugal va a cumplir con las obligaciones que tiene con la "Troika, pero además va a convencer a los inversionistas internacionales, cuya confianza es indispensable para poder volver al mercado... que podemos reducir nuestros gastos y lograr el presupuesto estatal que ya fue aprobado por el Parlamento".